Solo un 18% de los puestos directivos de las empresas encuestadas está ocupado por mujeres

Conclusiones estudio "Mujeres, liderazgo y la paradoja de la prioridad", elaborado por IBM y Oxford Economics

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El estudio de IBM también analiza cuáles son los pasos clave para crear una cultura en la empresa que permita promocionar la paridad de género

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Principales conclusiones del estudio ‘Mujeres, liderazgo y la paradoja de la prioridad’, elaborado por el Institute for Business Value de IBM en cooperación con Oxford Economics, que ha encuestado a directivos y profesionales de 2.300 empresas, de todos los sectores y de distintos países de 6 regiones del mundo. El objetivo ha sido recabar datos de porqué sigue vigente la disparidad de género en las posiciones de liderazgo, y sacar conclusiones sobre qué se puede hacer para potenciar el progreso hacia la equidad.

Solo un 18% de los puestos directivos de las empresas encuestadas está ocupado por mujeres, lo que indica una persistencia en la brecha de género que está lejos de resolverse si no se actúa de manera decidida y concreta. El estudio señala que las empresas que han convertido en una prioridad de negocio formal el avance de la mujer a posiciones de liderazgo (un 12% de las empresas encuestadas) obtienen mayores niveles de rentabilidad financiera, son más innovadoras y cuentan con profesionales más comprometidos con el proyecto de la empresa.

El estudio de IBM también analiza cuáles son los pasos clave para crear una cultura en la empresa que permita promocionar la paridad de género:

• La paridad de género tiene que ser una prioridad de negocio. Tal como se hace con cualquier otra prioridad formal de negocio, hay que legitimar el compromiso a favor de la paridad incluyéndolo en el plan de negocio de la compañía, completándolo con indicadores de rendimiento (KPIs), presupuestos específico y recursos adicionales. En este sentido es necesario que, como mínimo, un ejecutivo senior sea el encargado de liderar el proyecto.

• Es necesario crear una cultura de inclusión. Tal como hacen la mayoría de empresas “pioneras”, hay que incluir la paridad de género en la declaración estratégica de principios de la compañía y crear programas que faciliten formas de trabajo flexibles.

• Los líderes tienen que ser responsables de los resultados vinculados a la paridad de género. Los ejecutivos seniors son los que realmente tienen el poder de potenciar que el hecho de que más mujeres lleguen a posiciones de liderazgo claves sea una prioridad estratégica dentro del negocio. En este sentido, la Junta Directiva puede jugar un papel clave al integrar este objetivo como parte de sus responsabilidades de crecimiento del negocio.

De no poner estas medidas en marcha, la brecha de género en las posiciones de liderazgo de las empresas podría persistir hasta 2073.