Entrevistamos a Francisco Bonatti, Presidente del Instituto de Expertos en Prevención del Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo - INBLAC, con ocasión de la celebración de la edición 2026 del Congreso INBLAC que, en ésta su última edición que tuvo lugar el pasado 17 de junio, se desarrolló bajo el lema
1.- Hola Francisco, para aquellos de nuestros lectores que aún no conozcan la asociación INBLAC ¿podrías presentarla brevemente y contarnos cómo se creó, qué fines persigue, quiénes la componen y quién puede formar parte de ella?
INBLAC es el Instituto de Expertos en Prevención del Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo. Es una asociación sin ánimo de lucro creada en 2013 con una vocación muy clara: reunir, representar y desarrollar profesionalmente a quienes trabajan en el ámbito de la prevención del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, con especial atención a la figura del experto externo y, de forma más amplia, a los profesionales que intervienen en los sistemas de PBC/FT desde funciones de cumplimiento, asesoramiento, auditoría, supervisión, consultoría, formación o investigación.
La asociación nació porque el sector necesitaba un espacio propio. La prevención del blanqueo de capitales no puede reducirse a una obligación formal ni a una lista de documentos que se revisan periódicamente. Es una función interna que exige profesionales con criterio técnico, actualización constante, capacidad de análisis de riesgos y habilidades para el diálogo con las autoridades, supervisores y también con el personal que integra los sujetos obligados.
INBLAC pretende precisamente actuar como punto de encuentro de esa comunidad profesional, impulsar estándares de calidad, fomentar la formación especializada, favorecer el intercambio de experiencias y contribuir a que la figura del experto externo y de los profesionales de PBC/FT cuente con un marco de actuación basado en la solvencia técnica, la independencia y la confianza.
Forman parte de INBLAC profesionales expertos, docentes, investigadores, consultores, auditores, abogados, responsables de cumplimiento y otros perfiles vinculados a la PBC-FT y, cada vez más, también a las sanciones financieras internacionales. Pueden solicitar su incorporación tanto personas físicas que acrediten experiencia profesional o conocimientos suficientes en la materia como entidades que compartan los fines de la asociación y quieran integrarse en una comunidad especializada.
Para nosotros no es importante solo pertenecer a una asociación, sino participar en un entorno profesional orientado a elevar el nivel técnico del mercado y a preparar a las organizaciones para un marco de exigencia creciente.
2.- Si tuviésemos que destacar algo sobremanera ¿qué ha puesto de manifiesto el Congreso INBLAC 2026?
Si tuviera que resumir en una idea, diría que el Congreso ha puesto de manifiesto que estamos entrando en una etapa en la que el cumplimiento meramente formal deja de ser suficiente. El lema “Más allá del checklist” no era un recurso comunicativo; era una tesis de trabajo. El nuevo marco europeo de prevención del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo exige a los sujetos obligados demostrar que sus sistemas funcionan, que están adaptados a sus riesgos reales y que las decisiones adoptadas son proporcionales, trazables y defendibles.
El Congreso permitió ordenar esa transición desde varias perspectivas. Por un lado, abordó el mapa de obligaciones 2026-2027 y la necesidad de saber qué aplica, cuándo aplica y cómo debe prepararse cada organización. Por otro, analizó cómo aterrizar el paquete AML europeo en los sistemas internos de PBC/FT, cómo integrar eficazmente las sanciones financieras internacionales y cómo utilizar el Informe de Experto Externo como herramienta de diagnóstico, seguimiento y mejora del sistema.
También fue importante el enfoque sectorial. El diálogo entre sujetos obligados financieros y no financieros evidenció que la adaptación no será igual para todos, porque los riesgos, recursos, modelos de negocio y grados de exposición son distintos. Precisamente por eso, una de las conclusiones más relevantes es que el futuro de la PBC/FT no pasa por producir más documentos, sino por construir sistemas más inteligentes, proporcionados y verificables. El checklist puede seguir siendo útil como herramienta auxiliar, pero no puede sustituir al juicio profesional, a la evaluación de riesgos ni a la evidencia de eficacia.
3.- La transición al nuevo modelo trae consigo un cambio de enfoque ¿en qué se manifiesta y cómo afectará a las organizaciones a la hora de adaptarse en afrontar la prevención del blanqueo de capitales?
El cambio de enfoque se manifiesta en el paso de un modelo muy apoyado en la constatación documental del cumplimiento a un modelo más exigente en términos de gobierno, gestión con enfoque a riesgo, una gran importancia de la trazabilidad y, ante todo, eficacia.
El nuevo marco europeo tiende a homogeneizar reglas, elevar expectativas y reducir diferencias de aplicación entre Estados miembros. Para las organizaciones, esto supone que no bastará con decir que existen políticas, procedimientos o controles; habrá que demostrar que esos elementos están vivos y responden a los riesgos concretos de la entidad.
En la práctica, la adaptación exigirá revisar la evaluación de riesgos, los procesos de diligencia debida, la monitorización de operaciones, afrontar acertadamente la aplicación de las sanciones financieras internacionales, asegurar las externalizaciones, y mantener un sólido sistema de gestión amparado en una función de cumplimiento eficaz e independiente.
A mi juicio, las organizaciones que lleguen mejor preparadas a julio de 2027 serán aquellas que no esperen al último momento. La transición debe entenderse como un proyecto ordenado de adaptación: primero diagnóstico, después priorización, después actualización de políticas y procedimientos, y finalmente prueba de funcionamiento.
El objetivo no es cambiar papeles por papeles nuevos, sino comprobar si el sistema permite prevenir, detectar, escalar, decidir y acreditar adecuadamente las actuaciones realizadas.
4.- Todo da a entender a que en materia de PBCyFT se refuerza la exigencia de una labor de compliance corporativo similar en intensidad y alcance a la que se viene aplicando en materia de protección de datos personales. ¿En qué tres pilares principales ha de pivotar a partir de ahora la gobernanza corporativa en esta materia?
La comparación con protección de datos es útil si se entiende correctamente. No significa que ambas materias sean iguales, sino que la prevención del blanqueo de capitales avanza hacia un gobierno corporativo más estructurado, más documentado y más integrado en la gestión ordinaria de las organizaciones. Desde esa perspectiva, yo destacaría tres pilares.
El primero es la gobernanza del riesgo. La PBC/FT debe estar anclada en una evaluación de riesgos completa y actualizada, aprobada y comprendida por los órganos responsables. Sin mapa de riesgos no hay proporcionalidad real, y sin proporcionalidad el sistema se convierte en una acumulación de controles poco eficientes.
El segundo pilar es la eficacia operativa del sistema. Las políticas y procedimientos deben traducirse en decisiones concretas: cómo se clasifican los riesgos, cómo se identifica al cliente, cómo se verifica la titularidad real, cuándo se aplica diligencia reforzada, cómo se monitorizan las operaciones, cómo se gestionan alertas, qué se escala y cómo se documenta, etc. La gobernanza debe asegurar la ejecución eficaz y trazable del modelo que la organización ha adoptado.
El tercer pilar es la evidencia y la supervisión independiente. En un entorno regulatorio más exigente, las organizaciones necesitarán acreditar que han actuado de forma razonable, diligente y trazable. Aquí el Informe de Experto Externo adquiere un papel especialmente relevante, no como trámite anual aislado, sino como instrumento de contraste, diagnóstico y mejora continua. Un sistema que no puede ser explicado, probado y revisado difícilmente podrá considerarse eficaz.
5.- En este contexto ¿por qué el principio de proporcionalidad adquiere una relevancia especial? ¿Qué exigencias trae consigo a las organizaciones?
El principio de proporcionalidad es esencial porque evita dos riesgos igualmente peligrosos: el cumplimiento insuficiente y el sobredimensionamiento artificial del sistema. En PBC/FT no todas las organizaciones presentan los mismos riesgos, no manejan los mismos volúmenes, no tienen la misma exposición internacional ni operan con los mismos productos, clientes o canales. Por tanto, exigir lo mismo a todos puede ser injusto, ineficiente y, en ocasiones, incluso contraproducente.
Ahora bien, proporcionalidad no significa rebajar obligaciones ni justificar inercias. Significa adaptar las medidas al riesgo real y poder explicarlo. Una organización que invoque la proporcionalidad debe ser capaz de demostrar por qué ha adoptado determinadas medidas, por qué ha descartado otras, qué evidencias sustentan su criterio y cómo revisa periódicamente sus decisiones. La proporcionalidad exige análisis, documentación y gobierno.
Esto sólo es posible a través de un modelo enfocado a riesgos, que establece exigencias concretas, segmentar adecuadamente clientes y operaciones, identificar los riesgos reales y no teóricos, priorizar controles en función de exposición evaluada, documentar decisiones relevantes, justificar excepciones, conservar evidencias y revisar el sistema cuando cambian el negocio, la normativa, los productos, los canales o las señales de riesgo. La proporcionalidad bien aplicada no reduce el nivel de exigencia, sino que hace nuestro modelo más inteligente y defendible.
6.- ¿Qué papel está llamado a jugar el experto externo a la hora de diagnosticar y garantizar el cumplimiento en PBCyFT?
El experto externo está llamado a desempeñar un papel cada vez más estratégico. Tradicionalmente, su intervención se ha asociado al examen externo previsto en la normativa española y, en algunos casos, se ha entendido de manera excesivamente formal. Sin embargo, bien utilizado, el Informe de Experto Externo es una herramienta de diagnóstico, contraste y mejora del sistema de control interno.
Su valor reside en aportar una mirada independiente, técnica y evidenciada sobre el diseño y la eficacia de las medidas implantadas. El experto externo no sustituye al órgano de administración ni al responsable de cumplimiento, pero les ayuda a identificar brechas, priorizar ajustes, interpretar expectativas supervisoras, revisar la documentación, probar controles y orientar una hoja de ruta realista.
En la transición hacia el nuevo marco europeo, esa función adquiere una especial utilidad, porque muchas organizaciones necesitarán ir más allá de saber si cumplen formalmente y asegurarse que están razonablemente preparadas para las nuevas exigencias.
También conviene subrayar que el experto externo debe actuar con independencia y rigor.
Su informe no puede ser un documento complaciente ni una simple recopilación de obligaciones. Debe aportar criterio técnico basado en evidencias y hallazgos y una valoración profesional que debe ser útil para la dirección, el órgano de control interno, el auditor interno, el supervisor y los propios equipos operativos. El buen experto externo no es quien complica innecesariamente el sistema, sino quien ayuda a que sea proporcionado, eficaz y defendible.
7.- Y con respecto a las nuevas soluciones Regtech y la aplicación de la Inteligencia Artificial ¿qué papel han de desempeñar en todo ello? ¿Son la solución para garantizar el cumplimiento?
En materias como screening, sanciones, titularidad real, análisis transaccional o gestión de expedientes, la tecnología puede ser un aliado formidable, pero no sustituirá al gobierno del sistema ni al juicio profesional. Un mal modelo de riesgos automatizado seguirá siendo un mal modelo de riesgos. Una herramienta sin datos de calidad, reglas adecuadas, sin evidencias trazables o supervisión humana puede generar una falsa sensación de seguridad. Y una inteligencia artificial mal utilizada puede añadir riesgos de opacidad, sesgos, alucinaciones, dependencia del proveedor, dificultades de explicación o problemas de confidencialidad y protección de la información.
Será muy importante comprender cómo va a gobernarse su uso dentro del sistema de PBC/FT. Las organizaciones deberán definir qué procesos automatizan, qué decisiones mantienen la intervención humana y cómo validan los resultados o documentan excepciones.
8.- Y para terminar, pensando en nuestro público objetivo compuesto por profesionales del mundo del Derecho como abogados, asesores, jueces, fiscales, notarios, procuradores, etc, etc ¿por qué les recomendaría que se adscribiesen a INBLAC o hiciesen uso de ella con el fin de preparar a sus clientes para el cambio que se impondrá en julio del 2027, qué les puede ofrecer pertenecer a esta asociación?
Les recomendaría acercarse a INBLAC porque el cambio que llega no afecta únicamente a los departamentos especializados de PBC/FT. Afecta al asesoramiento jurídico, a la auditoría, al cumplimiento normativo, a la contratación, a la actividad inmobiliaria, financiera, profesional y a muchas decisiones ordinarias de empresas y despachos.
Los abogados, asesores, notarios, procuradores y demás profesionales jurídicos tienen un papel fundamental en la preparación de sus clientes, porque muchas veces son quienes traducen el cambio normativo en decisiones concretas de gobierno, organización y control.
Para los profesionales del Derecho, INBLAC ofrece formar parte de una comunidad profesional especializada donde compartimos actualización técnica, criterios prácticos, acceso a experiencias de sujetos obligados, diálogo con expertos y una visión muy orientada a la aplicación operativa de la normativa.
Además, la asociación está impulsando una nueva etapa con el Centro de Formación INBLAC, los Cursos de Especialización Profesional CEP-INBLAC y nuestra flamante entidad de Certificación Profesional, CertINBLAC, como sistema de certificación profesional independiente basado en competencias.
Pertenecer a INBLAC o utilizar sus recursos permite compartir conocimiento con profesionales que viven los mismos retos y vincularse a un entorno que apuesta por la independencia, la solvencia técnica y la utilidad práctica.