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Éxito de convocatoria del primer #JuevexISACA sobre los retos tecnológicos en tiempos de crisis, como la actual pandemia

Las Fake News o falsas noticias; cómo detectarlas y evitarlas

Noticia

La Asociación de expertos en Auditoria, Ciberseguridad y Privacidad se estrenó online con el Coronel del Ejército del Aire y experto geopolítico Ángel Gómez de Ágreda y Paloma Llaneza, abogada y experta en tecnologías de la información

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La Asociación de expertos en Auditoria, Ciberseguridad y Privacidad estrenó online su primer #JuevexIsaca sobre las noticias falsas o fake news, es decir, las mentiras que propagamos, el cómo, el porqué y el mal que hacen a la humanidad en general y en circunstancias tan especiales como durante la actual crisis global sanitaria por la pandemia COVID19. Para ello, ISACA Madrid contó con el Coronel del Ejército del Aire, piloto, paracaidista, analista geopolítico y autor del libro “Mundo Orwell”, Ángel Gómez de Ágreda  y la experta Paloma Llaneza, abogada y experta en tecnologías de la información  Paloma ha publicado “Datanomics”, en el que analiza los datos que ofrecemos online y lo que las empresas hacen con ellos.

Con 225 participantes, la tarde del jueves #EnCasa de los asociados y simpatizantes de ISACA Madrid comenzó con la intervención de Ángel Gómez, que sorprendió con el paralelismo entre lo que cuenta el libro de Orwell “1984”escrito en 1949 y nuestros días. Nombrando también “Un mundo feliz” de Huxley, de 1932, inició su reflexión evidenciando que esas obras distópicas ya nos contaban cómo se condicionaba a los humanos por métodos químicos o psicológicos hacía cómo se debían ser, vivir y pensar desde su nacimiento, y que se adelantaban a nuestra época actual. “No se trata de noticias falsas, sino de falsas noticias con apariencia de verdaderas, que están fabricadas para cambiar nuestras decisiones; de relatos con apariencia de noticias”.

Gómez de Ágreda habló también de Hearts, el alter ego de “Ciudadano Kane” de Orson Wells, que como dueño de un imperio de la comunicación en su época fabricó un relato para justificar la guerra (de Cuba) y “fabricar” las noticias que dieron lugar a la misma.

Así, este experto reflexionó sobre cómo la realidad está mediada por lo que vemos en las pantallas en estos días de confinamiento, al contrario que hace 30 o 40 años, que teníamos una percepción directa de la realidad. Así, esa realidad no es natural, es una realidad impuesta que viene dada por el interés de su origen. “Ahora tenemos una visión 360º en cuanto a información global, es más difícil de comprobar la autenticidad de todas y más fácil conseguir intoxicarnos. Nos encerramos en las noticias sobre las que queremos saber”.

Ya lo contó en su día Platón

 Para Ángel la información que recibimos es la que queremos oír o ver, y a través de los datos que nuestros móviles facilitan, se utilizan para fabricar percepciones y terminar condicionando cómo debemos pensar en función que quienes somos y cómo nos movemos. Según este experto en geopolítica, hoy por hoy lo importante es construir el relato, “no se trata de que las noticias sean falsas o no, si no que lleguen en el momento oportuno y una intencionalidad concreta. Construyen un relato que es una manera de entender el mundo. Las plataformas nos encierran en una especie de cámara de eco, que filtra las noticias que no queremos ver. Nos enseñan solo un trocito del mundo, como la cueva de Platón en la que solo vemos las sombras que queremos ver, que consiguen separar comunidades y dificulta el diálogo entre los grupos de personas”.

Para él los algoritmos magnifican la realidad y a través de ellos se ven los extremos que nos asustan, por lo que preferimos quedarnos en nuestra zona de confort del conocimiento y consiguen que sea muy difícil cambiar una opinión que ya tenemos. Según este experto hemos perdido seguridad y libertad por ganar en comodidad, inmediatez y apariencia de realidad. “Lo importante es de lo que se habla, lo que se dice de un tema, de ser tú el que pintas en la pared de la cueva cómo se cazó el mamut, sin que el resto de la tribu cuente su versión”. Para Ángel las percepciones se convierten así en un arma de guerra y puso como ejemplo el puente que más que física separaba a dos comunidades de manera psicológica a dos comunidades de diferente manera de pensar.

Otro ejemplo de relatos elaborados mostrados por Gómez de Ágreda como la portada de una publicación de Al Qaeda sobre los 146 muertos de los atentados de Barcelona que no eran ciertos, el caso del asesinato de Jamal Khashoggi y otros en los que se activa el ventilador, se cambia cada día el relato de manera que la verdad queda escondida o desdibujada. Por ello también nombró la preferencia de Miguel de Unamuno de la verdad frente a la paz, porque es la verdad lo que nos garantiza la libertad, lo que hay que tener en cuenta a la hora del establecimiento de relaciones geopolíticas que se basan en falsas noticias.
A nivel personal, según Ángel Gómez “podemos evitar la propagación de la mentira evitando ser las víctimas y a la vez el arma que las difunde; no compartir y retuitear. Primero debemos pensar si ayuda, si es inspirador, si es necesario y si es amable lo que vamos a compartir. Desarrollemos nuestro criterio crítico”.

La abogada y auditora de sistemas Paloma Llaneza planteó desde el inicio de su intervención la máxima de lo que es una noticia falsa y porqué nos preocupan ahora, cuando siempre han existido desde el inicio mismo de los panfletos.

El periodismo bajo la tiranía de los clics
Los periodistas y su mundo tienen ya soluciones para las noticias “historiadas” desde siempre. Sus reglas, si se cumplen son un terreno seguro, pero el periodismo ha dejado de ser relevante y se plantea si habría que tener una definición legal de “verdad”.

Paloma comenzó explicando que el “periodismo de entretenimiento” ha surgido cuando la información profesional se ha tenido que enfrentar al paradigma de la gratuidad que ha precarizado la profesión, que depende de una publicidad muy segmentada y dirigida a públicos concretos, y que los anunciantes controlan muy bien su impacto. Así, los ciudadanos, y los lectores han pasado a ser consumidores, por lo que los periodistas trabajan actualmente bajo la tiranía de anunciantes y de las redes sociales, se tienen que dedicar a las noticias que generan mucho tráfico, muchos clics, “es decir, normalmente negativas y que van directas a nuestro cerebro reptil”.

Llaneza explicó la importancia de que un titular sea verídico porque el mundo actual ya apenas se abren las noticias completas, por lo que la calidad de la información se deteriora, al igual que la confianza pública en la información. Antes la información de los medios de masas, aunque con variantes ideológicas, “ofrecía unos estándares de calidad basados en la confirmación y la contrastación, y ahora cualquier cuñado nos informa a través de WhasApp” explicó.

Estos mismos medios jerarquizaban la información según su importancia y ahora la jerarquía depende de tus gustos registrados previamente, sin que se pondere la importancia que tiene una noticia; son todas iguales y se transmiten igual. “Y además, -insistió Paloma- se mezclan con opinión y con información sin relevancia alguna”. Para llegar a distinguir qué es información, también nombró las notas de prensa de las empresas que, lógicamente, también ofrecen información intencionada como un problemas más en el camino de obtener la verdad.

Para distinguir las noticias veraces propone hacer la reflexión sobre si una información “¿busca tu clic; llamar tu atención? ¿Viene firmada por un periodista? ¿Se citan fuentes fiables? ¿La url de la web es auténtica o es un dominio “parecido” a uno clásico que te lleva a confusión? ¿ El formato, la sintaxis y la traducción tienen calidad? ¿La foto corresponde a una realidad del momento contrastada? ¿La noticia aparece en más medios? ¿Qué dicen los comentarios sobre su veracidad? ¿Te anima a viralizar, como si fuera este su mayor interés?

Paloma alertó también sobre el papel de las RRSS como Facebook y Twitter capaces de predecir el futuro, es decir, de saber cómo nos vamos a sentir y lo que nos va a apetecer leer o saber, porque nos ofrecen lo que nos reconforta, nos alimenta, nos enfada o lo que queremos comprar y habló de la legislación que habría que reformar en lo que a la falta de responsabilidad de las entidades que intermedian en Internet se refiere. Para Llaneza las plataformas no admiten que son editoras de la información que nos hacen llegar para no hacer frente a las responsabilidades que judicial, fiscal y económicamente esto les podría suponer. Su exposición concluyó aludiendo a cómo ve la democracia The Washington Post tras la elección de Trump como presidente de EEUU, “la democracia se muere en la oscuridad. Estamos en un momento de gran oscuridad, casi medieval. Debemos traer luz para no acabar con los sistemas democráticos en los que tenemos que ampararnos”.