Sentencia del Tribunal de Justicia de 29 de julio de 2019, Pelham (C-476/17). EDJ 2019/652265.

Los derechos afines del productor fonográfico, a examen

Tribuna Madrid
Música

1. Hechos. El grupo musical alemán Kraftwerk dio origen al presente litigio mediante la interposición de demanda contra Pelham, por considerar que ésta estaba vulnerando sus derechos al incluir una secuencia rítmica, de dos segundos de duración y mediante sucesivas repeticiones, del título musical “Metall auf Metall” publicado en 1.977 en la obra creada por la demandada que lleva por título “Nur mir”, producida en 1.997.

La conducta que se imputa a la demandada es conocida en el ámbito de la industria musical con el término “sampling”, que puede definirse como la técnica, habitualmente operada con medios electrónicos, por la que un usuario extrae una parte (muestra, o sample en inglés, de ahí su calificativo) de una grabación preexistente para incorporarla en una obra nueva autónoma e independiente de la anterior.

En aras de una mejor comprensión del fondo del asunto, conviene destacar la nota diferencial entre esta técnica y la mera incorporación de un fragmento de una obra musical preexistente en la composición de una obra nueva: en el sampling se extrae un fragmento sonoro directamente de un fonograma, es decir, como bien explica el Abogado General Sr. Maciej Szpunar (el “AG”) en sus conclusiones de 12 de diciembre de 2.018, “no se trata aquí de una relación de obra a obra, clásica en el derecho de autor, sino de una relación de fonograma, producto comercial, a obra, creación artística”. Estaríamos ante una obra ejecutada y grabada, que se incorpora en otro fonograma nuevo. Siguiendo este ilustrativo argumento, concluye el AG que “copiar fragmentos de la partitura de una obra musical para incorporarla a la partitura de una obra nueva y ejecutar a continuación tal partitura no es un “sampling”.

Ante la dificultad planteada, el Bundesgerichtshof (Tribunal Supremo de lo Civil y Penal de Alemania) eleva una petición de decisión prejudicial al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (“TJ”), concretada en cinco preguntas, que tiene por objeto delimitar el alcance de los derechos del productor fonográfico, afines a los derechos de autor, frente al sampling: ¿Tiene el titular del fonograma preexistente facultades sobre la reproducción de su obra?¿Es determinante el tiempo de duración del sample a efectos de considerar la infracción del derecho exclusivo del productor fonográfico? ¿Cómo opera la excepción que configura el derecho de “cita” en el sampling? ¿Supone el sampling incurrir en “copia” en el sentido del artículo 1 (b) de la Directiva 2006/115?. ¿Qué incidencia tiene la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (en lo sucesivo, la “Carta”) en las facultades del productor fonográfico?.

2. Pronunciamientos. El TJ aborda este asunto con descarado esfuerzo armonizador respecto del marco comunitario para la protección de los derechos de autor y afines, suprimiendo o evitando diferencias en el nivel de protección conferido por los distintos Estados Miembros a la luz de los avances y la evolución tecnológica en la Sociedad de la Información.

Partiendo de estas premisas y aludiendo a los derechos fundamentales, defiende el TJ la necesidad de mantener la labor creativa y artística de los autores e intérpretes, mediante un sistema adecuado de compensación de la inversión necesaria para la elaboración de fonogramas, películas y otros productos multimedia.

1) Relación entre la duración del sampling y la existencia de infracción:

En cuanto a la existencia de infracción por sampling, afirma el TJ que, con independencia de la duración del fragmento extraído de un fonograma preexistente e incorporado en otro de nueva creación, por diminuta que sea la fracción de sonido, la necesidad de obtener la autorización del titular del fonograma vendrá determinada por el hecho de si esa fracción o muestra sonora (sample) extraída, resulta o no reconocible en la nueva obra fonográfica a la que se incorpora.

En caso de incorporarse al nuevo fonograma en forma modificada que impida absolutamente ser reconocido el fragmento incorporado, se trataría de un uso autorizado que no tendría la consideración de “reproducción” en el sentido del art. 2 (c) de la Directiva 2001/29 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de mayo de 2001, relativa a la armonización de determinados aspectos de los derechos de autor y derechos afines a los derechos de autor en la sociedad de la información, y, por tanto, no requiere consentimiento del titular.

Considerar dicho uso como un acto de infracción, resultaría contrario al justo equilibrio entre los derechos exclusivos de autor y afines, por una parte, y al interés general, por otra. Estos derechos deben ponderarse con el art. 17.2 de la Carta que, en ningún caso, prevé una protección en términos absolutos.

Concluye el TJ que el sampling constituye “una forma de expresión artística comprendida en la libertad de las artes” protegida por el art. 13 de la Carta, siempre que no menoscabe la posibilidad de que el productor del fonograma utilizado obtenga un rendimiento satisfactorio de su inversión.

2) ¿Hacer sampling equivale a “copiar”?:

El TJ parte de la ausencia en la Directiva 2006/115 de una definición de “copia”, por lo que procede a una interpretación hermenéutica de la norma.

Es en el Convenio para la protección de los productores de fonogramas contra la reproducción no autorizada de sus fonogramas, hecho en Ginebra el 29 de octubre de 1971 (“Convenio”), donde encontramos, en su artículo 1 (c), una definición de “copia” como un “soporte que contiene sonidos tomados directa o indirectamente de un fonograma y que incorpora la totalidad o una parte sustancial de los sonidos fijados en dicho fonograma”. A pesar de que este instrumento internacional no forma parte del Derecho de la UE, algunos Estados Miembros (no todos) son parte en aquél, por lo que no puede privarse de absoluta eficacia el ámbito de aplicación del Convenio.

Enlazando con el objetivo de la Directiva (amortizar las inversiones realizadas por el productor), concluye el TJ en línea con el AG, afirmando que es la piratería, esto es, los ejemplares falsificados de fonogramas, la que impacta indiscutiblemente en los ingresos obtenidos por el productor, de modo que sólo un soporte que contiene la totalidad o una parte sustancial de muestras musicales transferidas desde otro fonograma puede constituir “copia” en el sentido del art. 9.1 (b), en tanto en cuanto “permite al oyente tomar conocimiento del fonograma sin necesidad de adquirir una copia legal” (en palabras del AG). Sensu contrario, un fonograma elaborado con la técnica del muestreo (sampling) no debería ser calificado, per se, como una copia en el sentido del artículo 9.1 (b) de la Directiva 2006/115 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 12 de diciembre de 2006, sobre derechos de alquiler y préstamo y otros derechos afines a los derechos de autor en el ámbito de la propiedad intelectual.

3) Discrecionalidad de los Estados Miembros en la configuración de excepciones y limitaciones:

En relación a la tercera cuestión, no existe en el Derecho de la UE una norma de contenido equivalente al art. 24.1 de la Ley alemana relativa a los derechos de autor y a los derechos afines a los derechos de autor, de 9 de septiembre de 1965 (“UrhG”), que contempla el “derecho de libre uso” que ampara la publicación y explotación de la obra utilizada sin el consentimiento de su titular. Entiende el TJ que se trata de una excepción general introducida deliberadamente por el legislador alemán, pero no contemplada en el listado numerus clausus de excepciones y limitaciones al derecho del productor fonográfico que recoge el art. 5 de la Directiva 2001/29.

Permitir a los Estados Miembros introducir, con alcance nacional, nuevas limitaciones y excepciones distintas de las previstas en la Directiva, supondría una confrontación con el espíritu del citado artículo 5 que procura garantizar el funcionamiento del mercado interior de derechos de autor y afines.

4) Incidencia del llamado derecho de cita:

Por lo que respecta al alcance del concepto de “cita” del mismo art. 5 antes analizado, considera el TJ que sólo opera si, como establece la norma, (i) “se hace buen uso” (de la cita) y (ii) dicho uso es exigido “por el objetivo específico perseguido”. En este sentido, será autorizado como “cita” un uso de un fragmento sonoro (sample) que resulte reconocible al incorporarse en la nueva obra fonográfica, siempre que tenga por objetivo interactuar con la obra de la que procede o confrontarla de alguna manera, al modo en que se hace con las opiniones y manifestaciones intelectuales.

5) Supremacía del Derecho de la UE:

En relación con el margen discrecional de los Estados Miembros en la aplicación de la normativa de la UE, afirma el TJ que el art. 2 (c) de la Directiva 2001/29 constituye una medida de armonización completa y se remite a la supremacía del Derecho de la UE para desvirtuar de eficacia toda normativa nacional que cuestione u obstaculice la eficacia armonizadora de la legislación comunitaria.

3. Comentario. Sin perjuicio de la claridad del TJ en su decisión, a la luz de su propia argumentación se aprecia, entre líneas, una postura favorable a la revisión futura de las limitaciones y excepciones contempladas en la actualidad, motivada por la (tan reiterada por el TJ) evolución de la Sociedad de la Información y los desafíos tecnológicos inherentes a la misma, de manera que se pueda llegar a una conclusión diferente a la aquí establecida. No obstante, como acertadamente matiza el AG, no es la vía judicial la que deba abrir esa veda, sino la legislativa, y no es esa tarea del juez nacional.

Por el momento, toda incorporación de un fragmento de un fonograma preexistente en otro posterior de nueva creación, de modo que aquél sea identificable, requiere la autorización previa de su titular sin que sea determinante el tiempo de duración del fragmento incorporado. 

Autora: Sara Isabel Tortosa. Anuario, Edición 2019 (recopilatorio de comentarios de jurisprudencia europea en materia de Derecho de Propiedad Industrial e Intelectual que realiza Elzaburu.

Acceda al Texto de la sentencia EDJ 2019 652265, STJUE de 29 julio 2019, Caso Pelham proveniente de la base de datos NEO. Más información y posibilidad de probar gratuitamente el producto en https://www.efl.es/catalogo/bases-de-datos-juridicas-neo

 

Versión en inglés:

Related rights of phonograph producers under the spotlight. Judgment of the Court of Justice of 29 July 2019, Pelham (C-476/17)

1. Background. The dispute in the case at hand relates to the action filed against Pelham by the German band Kraftwerk, on grounds that their rights were infringed by the inclusion, in a continuous loop, of a 2-second rhythm sequence from their song “Metall auf Metall” published in 1977 in the defendants’ 1997 recording of the song “Nur mir”.

The conduct attributed to the defendants is known in the music industry as “sampling”, which can be defined as the technique whereby a user, normally by means of electronic equipment, takes a fragment (or sample, hence the term “sampling”) from an earlier recording for inclusion in a new separate work.

In the interest of a better understanding of the substance of the matter, it is important to note the difference between this technique and simply incorporating a fragment of an earlier musical work into the composition of a new work: in “sampling”, a sound fragment is taken directly from a phonogram, that is, as the Advocate General Mr. Maciej Szpunar (the “AG”) explains in his conclusions of 12 December 2018, “it is not a question of the classic relationship between works under copyright law, but between phonogram, a commercial product, and work, an artistic creation”. We are faced with a performed and recorded work, which is incorporated into a new phonogram. In line with this illustrative reasoning, the AG concludes that “copying fragments from the score of a musical work to be incorporated into the score of a new work and subsequently performing that score does not constitute sampling”.

In light of the issues faced, the Bundesgerichtshof (German Federal Court of Justice) referred questions to the Court of Justice of the European Union (“CJ”) for a preliminary ruling, with a view to determining the scope of the rights of a phonogram producer (rights related to copyright) with respect to sampling: Does the producer of the earlier phonogram hold exclusive rights over the reproduction of his work? Is the duration of the sample a decisive factor in determining whether the phonogram producer’s exclusive right has been infringed? How does the exception relating to “use for quotation purposes” operate in relation to sampling? Does sampling fall into the category of “copies” within the meaning of Article 9(1)(b) of Directive 2006/115? What bearing does the Charter of Fundamental Rights of the European Union (the “Charter”) have on the rights of phonogram producers?.

2. Findings. The Court of Justice approaches this matter with clear harmonising intent with respect to the EU legal framework for the protection of copyright and related rights, eliminating or avoiding differences in the degree of protection afforded by the different Member States in the light of technological advances and developments in the Information Society.

Based on these premises and with reference to fundamental rights, the Court of Justice defends the need to support the creative and artistic work of authors and performers, by means of an appropriate system of compensation for the investment required to produce phonograms, films and other multimedia products.

1) Relationship between the duration of the sample and the existence of an infringement:

As for the existence of an infringement as a result of the sampling, the CJ states that, irrespective of the duration of the fragment taken from an earlier phonogram and incorporated into a new creation, however short the sound fragment may be, the need to obtain the consent of the phonogram producer shall be determined by whether that sound fragment or sample is recognisable in the new phonographic work into which it is incorporated.

If a fragment were incorporated into a new phonogram in a modified form making it unrecognisable to the ear, it would constitute authorised use that would not be regarded as “reproduction” within the meaning of art. 2 (c) of Directive 2001/29 of the European Parliament and of the Council of 22 May 2001 on the harmonisation of certain aspects of copyright and related rights in the information society, and therefore it would not require the phonogram producer’s consent.

To regard such use as an act of infringement would be contrary to the fair balance between, on the one hand, the interest of the holders of copyright and related rights and, on the other hand, the public interest. These rights must be considered with respect to Art. 17.2 of the Charter which does not provide for protection in absolute terms.

The CJ concludes that sampling constitutes “a form of artistic expression which is covered by freedom of the arts”, as protected in Art. 13 of the Charter, provided that it does not interfere with the opportunity which the phonogram producer has of realising a satisfactory return on his or her investment.

2) Is sampling equivalent to “copying” or “duplication”?

The CJ points to the absence in Directive 2006/115 of any definition of “copy”, and therefore proceeds to set a hermeneutical interpretation of the rule.

It is in the Convention for the Protection of Producers of Phonograms Against Unauthorised Duplication of Their Phonograms, signed in Geneva on 29 October 1971 (the “Convention”), where we find, in Article 1 (c), a definition of “duplicate” as an “article which contains sounds taken directly or indirectly from a phonogram and which embodies all or a substantial part of the sounds fixed in that phonogram”. While this international instrument does not form part of the EU legal order, some Member States (not all) are contracting parties to the Convention. Therefore, the scope of application of the Convention cannot be deprived of full effect.

With reference to the aim of the Directive (affording producers the possibility of recouping their investment), the CJ concludes, in line with the AG’s conclusions, that it is piracy, that is, counterfeit copies of phonograms, which unquestionably has an impact on the revenue of producers and, therefore, only an article which contains sounds taken from a phonogram and which embodies all or a substantial part of the sounds of that phonogram can constitute a “copy” within the meaning of Art. 9(1)(b), in that it “gives listeners the opportunity to listen to the phonogram without having to purchase a legal copy” (in the words of the AG). Conversely, a phonogram made using the technique of sampling should not be regarded, per se, as a copy within the meaning of Article 9(1)(b) of Directive 2006/115 of the European Parliament and of the Council of 12 December 2006 on rental right and lending right and on certain rights related to copyright in the field of intellectual property.

3) Member States’ discretion in establishing exceptions and limitations:

With regard to the third question, there is no regulation in EU law equivalent in content to Art. 24(1) of the German law on copyright and related rights of 9 September 1965 (the “UrhG”), which provides for the “right to free use” covering publication and exploitation without the consent of the author of the work used. The Court of Justice finds that it is a general exception deliberately introduced by German lawmakers but not included in the list of exceptions and limitations to the phonogram producer’s right contained in Art. 5 of Directive 2001/29.

Allowing Member States to introduce, at national level, new limitations and exceptions other than those provided for in the Directive, would be contrary to the spirit of Article 5, which aims to ensure the proper functioning of the internal market of copyright and related rights.

4) Relevance of the right to use “for quotation purposes”:

With regard to the scope of the concept of “quotation” of the same Article 5 analysed above, the CJ holds that it is only relevant if, as established by the rule, (i) the use of the quotation is “in accordance with fair practice” and (ii) “to the extent required by the specific purpose”. In this regard, use as a “quotation”, of a sound fragment (sample) which is unrecognisable when incorporated into the new phonographic work, shall be authorised provided that the intention of the use is to enter into ‘dialogue’ with the work from which the sample is taken or make some kind of intellectual comparison, as is done for the purpose of illustrating an assertion or defending an opinion.

5) Supremacy of EU law:

With regard to the degree of discretion of Member States in applying EU law, the CJ states that Art. 2(c) of Directive 2001/29 constitutes a measure of full harmonisation and it refers to the primacy of EU law, overriding any national legislation which threatens to undermine the harmonising effectiveness of EU legislation.

3. Remarks. Notwithstanding the clear line taken by the CJ in its judgment, in the light of the arguments it puts forward, it may be seen, between the lines, that there is a stance favouring a future review of the limitations and exceptions currently provided for, due to the constant evolution of the Information Society (as repeatedly highlighted by the CJ) and the technological challenges inherent in the same. Therefore, a different conclusion could be reached to the one reached by the Court in the case at hand. Nevertheless, as the AG correctly points out, any move in that direction must be taken not by the courts but by lawmakers, and therefore the task does not fall to national judges.

For the time being, any inclusion of a fragment of a phonogram in a later creation, in a form which makes it recognisable, requires the prior consent of the author, and the duration of the fragment in question is not a decisive factor. Sara Isabel TORTOSA