Los dos condenados formaban parte de un grupo de ocho jóvenes que, provistos con carteles enrollados, sprays y cubos y escobas circulaban por las calles de la localidad con el objetivo de aprovechar la afluencia de público en las fiestas para pegar fotos de miembros de ETA y realizar pintadas con las frases 'Gora ETA' y 'Amnistía'.
Ambos fueron detenidos por parte de policías uniformados cuando Cantera se lavaba las manos en una fuentes mientras Montealvaro la esperaba. Los dos acusados negaron los hechos durante el juicio celebrado en la Audiencia Nacional e indicaron que fueron confundidos con otras personas debido a que llevaban la vestimenta típica de las fiestas, compuesta por pantalón azul, camisa blanca y pañuelo al cuello.
La resolución destaca la coincidencia existente entre la tinta empleada para realizar las pintadas y la localizada en las uñas de Montealvaro y agregan que el hecho de que Cantera se lavara las manos evidencia que "llevó a cabo una de las labores necesarias para la pegada de carteles o las pintadas".