Nuestra Entidad se incorpora como socio exclusivo de la organización estadounidense en España, donde trabajaremos en la adaptación del sistema internacional de licencias de propiedad intelectual para el uso de contenidos protegidos destinadas al mercado de la IA desarrollado por RSL.
Garantizar un uso legal y una participación adecuada en los nuevos mercados
Jorge Corrales, director general de CEDRO, ha destacado la relevancia del acuerdo: «Marca un camino para que en un futuro próximo los socios de CEDRO dispongan de una herramienta tecnológica para gestionar las licencias que puedan autorizar o prohibir el uso de sus obras por modelos de IA, si así lo desean».
Por su parte, Doug Leeds, cofundador de RSL Collective , ha señalado que: «Estamos encantados de colaborar con CEDRO para impulsar un sistema de licencias justo, sostenible y eficiente que permita a las empresas de IA utilizar los contenidos de los titulares de derechos españoles».
El proyecto persigue garantizar a los creadores una participación adecuada y transparente por el uso legal de sus contenidos en entornos de IA, a la vez que fortalecer el ecosistema de gestión colectiva.
En este contexto, CEDRO participará activamente en el comité técnico del RSL Collective, en el que estará representado por el director Jurídico, Javier Díaz de Olarte.
Un estándar para proteger los contenidos en la era de la IA
Corrales ha subrayado que «la Entidad está trabajando en diversas áreas —legal, tecnológica e I+D— para ofrecer a nuestros socios un marco que convierta la inteligencia artificial en una oportunidad y no en una amenaza, como ha venido siendo hasta ahora».
RSL Collective es una organización estadounidense sin ánimo de lucro que reúne a editores, creadores y empresas tecnológicas, como Akami o Reddit, a través del estándar RSL. Este estándar permite a autores y editores indicar de forma clara cómo desean que sus contenidos se utilicen cuando las empresas desarrollan y entrenan modelos de IA. Su objetivo es garantizar, mediante un sistema de licencias basadas en dicho protocolo, una remuneración justa a los titulares de derechos por estas utilizaciones.
