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REDES SOCIALES

Cómo saber si a mi despacho profesional le conviene entrar en Facebook

Tribuna
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El 85% de los usuarios que se conecta a Facebook lo hace para enviar mensajes a sus amigos y un 79% utiliza esta red social para revisar la actividad de sus contactos, según datos de IAB Spain. Además, un 61% aprovecha su presencia en esta plataforma para chatear, mientras que tan sólo un 5% compra productos o servicios a través de ella. Con estas cifras sobre la mesa, que confirman el carácter social y de ocio de esta plataforma, ¿debe nuestro despacho profesional tener presencia en Facebook?

Antes de tomar una decisión al respecto, resulta clave responder a otra serie de preguntas que nos ayudarán a encontrar la respuesta. La primera pasa por saber qué hace nuestra competencia. Es decir: si otras empresas de nuestro sector destinan recursos a esta red social y nosotros, sin embargo, hemos decidido quedarnos al margen, estamos perdiendo visibilidad frente a ellas. Facebook constituye un mercado muy amplio, con cerca de 20 millones de usuarios registrados España, y no podemos arriesgarnos a perder oportunidades de ser identificados.

La segunda cuestión se centra en analizar dónde se encuentran mis clientes potenciales. Si analizamos la cartera de servicios del despacho profesional y consideramos que éstos son susceptibles de atraer a los usuarios de Facebook, nuestra estrategia de marketing on line debe potenciar nuestra presencia en esta red social. Si, por el contrario, nuestro objetivo se centra en buscar contactos más profesionales o establecer relaciones con otras empresas –por ejemplo, para buscar posibles socios–, es aconsejable que acudamos a otras plataformas como LinkedIN, más enfocada a este tipo de acciones.

La tercera pregunta que tendríamos que hacernos está relacionada con los recursos de los que disponemos. Esto es: ¿contamos con personal, con tiempo y con contenido para alimentar nuestro perfil de Facebook? Si, finalmente, hemos apostado por entrar en esta red social, no podemos caer en el error de dejar nuestra marca vacía, sin publicaciones o sin comentarios porque, de cara al usuario, se ofrece una pésima imagen. Por ello, habrá que analizar si nuestro despacho profesional tiene capacidad para generar movimiento en dicha plataforma y si resulta rentable invertir esfuerzo en ella.

El temor a Facebook Zero

En los últimos meses se está hablando del temido fenómeno Facebook Zero, sobre todo, a raíz de un estudio que publicó Social Ogilvy y del que se desprendía que “llegará en día en el que el alcance orgánico de la páginas sea cero y, por lo tanto, la única manera de tener visibilidad sea invirtiendo en los anuncios de Facebook”.

Por tanto, si después de analizar las tres cuestiones anteriores, decides que Facebook constituye una plataforma clave en tu estrategia de marketing on line, destinar recursos a Facebooks Ads puede ser una buena opción a considerar si buscas dar un impulso a tu campaña.

¿Cómo funciona? El proceso es muy sencillo. Una vez que hayas creado tu fan page accede al Administrador de Anuncios de Facebook. Diseña tu anuncio de la manera más impactante posible y escoge un objetivo: conseguir visitas a tu sitio web, promover las interacciones con las publicaciones de la página o incrementar el número de ME GUSTA, en otros.

A continuación selecciona a tu público: es decir, elige a quien quieres que llegue tu anuncio. La configuración de este apartado es esencial y determinará gran parte el éxito de tu campaña. Podrás segmentar por grupos de edades, por localidades o países, por idiomas, por el tipo de formación e, incluso, por afinidad política –esta última opción disponible sólo para campañas realizadas en EEUU.

Por último, decide el precio que estás dispuesto a pagar por cada clic –Facebook  te recomendará una puja para que tus anuncios sean visibles– y el presupuesto que destinarás al día para mantenerla –recuerda que, una vez alcanzado, el anuncio dejará de mostrarse–. Te recomendamos que, al principio, establezcas un límite bajo para analizar cuál es el impacto de tu campaña y realizar, en caso de que sea necesario, los ajustes pertinentes.

NUESTRO CONSEJO: Aunque hayas decidido que Facebook no forma parte de tu estrategia de marketing on line, por lo menos, reserva el nombre de tu marca en esta red social.  Así, si otra persona ajena a la compañía empieza a utilizarlo, ahorrarás mucho tiempo en reclamaciones.