Entrevistamos a Menno Van Rijn, Senior Innovation Strategy Lead de GFT, con motivo de la celebración en Madrid del congreso del sector asegurador Insurance Revolution 2018

Creo que se ha creado la falsa idea de que Blockchain y RGPD son incompatibles. No lo son necesariamente.

Entrevista

Cómo puede aprovechar el sector asegurador la explosión del IoT y 5G

1.- Señor Van Rijn, para aquellos de nuestros lectores que no conozcan la tecnología blockchain, podría explicarnos brevemente y de forma muy sencilla en qué consiste.

Blockchain es parte de una serie de tecnologías ‘distributed ledger technologies’ (DLT). Formalmente son protocolos: protocolos para sincronizar registros distribuidas. Estos registros están criptográficamente protegidos y los cambios son replicados en toda la red y por tanto son verificables e inmutables. Además, estos cambios se pueden automatizar a través de ‘smart contracts’. Aunque lo que he explicado es formalmente correcto, una definición así hace difícil imaginar lo que realmente hay. Yo suelo imaginarme blockchain como una red peer-to-peer como puede haber sido Napster, eMule o Bittorrent pero con un objetivo diferente. Las redes peer-to-peer tradicionales están hechas para replicar datos libremente entre todos, pero con Blockchain se quiere lograr justo lo contrario: intercambiar activos digitales encriptadas que no se pueden replicar nunca. Esta imposibilidad de copiar hace factible la creación de criptomonedas sobre blockchain, que pueden tener valor justo porque el protocolo blockchain hace que se pueden transferir solamente una vez, como dinero real.

2.- Blockchain supone el nuevo ecosistema de intercambio de datos llamado a acelerar la transformación digital gracias a su agilidad, veracidad, seguridad y eficiencia. ¿Cómo se repercute todo ello y cuáles son las ventajas y posibilidades que trae consigo su aplicación en el sector del seguro?

Se habla mucho de blockchain como el ‘internet del valor’, donde en el futuro podremos realizar transacciones de valor e incluso crear organizaciones autónomas para gobernarlas, sin necesidad de intermediarios. Obviamente, como concepto puede cambiar radicalmente el mundo de los seguros. Ya estamos viendo los primeros intentos de crear seguros peer-to-peer sobre Blockchain. Promete más agilidad y eficiencia a los clientes, pero obviamente abre un debate sobre el rol de las compañías aseguradoras en el sector. Quedan muchas barreras tecnológicas, económicas y legales que hacen que esto tarde en ser una realidad. A largo plazo, estoy seguro de que para algunos productos puede cambiar radicalmente cómo funciona la contratación de seguros, aunque no creo en una completa descentralización porque sería ingobernable. A corto plazo creo mucho en blockchain como plataforma para la automatización de procesos distribuidos entre varios actores. Ahí es donde empezaría a explorar las principales aplicaciones para las compañías del sector.

3.- Cuando se afirma que esta tecnología potencia la eficiencia en los procesos internos de la aseguradora y mejora la experiencia de cliente ¿a qué nos referimos concretamente?

Más que para procesos internos, blockchain puede ser una herramienta muy potente para gestionar procesos transaccionales entre varios actores (empresas, clientes, partners, etc.). Ahí blockchain puede aportar una capa de confianza (‘trust’) que otras tecnologías no pueden aportar por estar centralizadas y poder ser modificas por una sola entidad. Una red blockchain puede ser la plataforma sobre que los diferentes actores dentro de un ecosistema de seguros: peritos, vehículos de sustitución, taller de reparaciones, etc., pueden automatizar varios tipos de acciones cubiertos por el seguro, y en el futuro también recibir la compensación de forma automática e inmediata. Utilizando el potencial de los ‘smart contracts’, la aseguradora y su cliente ya no tendrán que intervenir en procesos de resolución de incidentes, haciendo realidad el concepto de ‘no touch insurance’. Esto es lo que intentamos demostrar en nuestra demo con Axa en el Insurance Revolution forum.

4.- ¿Hasta qué punto la explosión del IoT y el 5G ligado al desarrollo de la tecnología blockchain supone un punto de partida clave tecnológico.

IoT en combinación con 5G producirá una gran incremento de datos y, en este sentido, posibilitará que el sector asegurador pueda mejorar su capacidad de análisis y valoración de posibles riesgos. El uso de IoT parte de una tendencia que estamos viendo ahora, por ejemplo, con los seguros de coches. En países como Italia y Reino Unido ya hay muchas pólizas que ofrecen descuentos por buena conducción en base a datos de la telemetría del coche, lo cual es una aplicación de IoT pura. Obviamente el uso de tales datos también puede crear preocupaciones entre los usuarios, especialmente si se trata de datos muy personales como para los seguros de salud. Con 5G se van a multiplicar los datos que se pueden obtener, por ejemplo, de los coches y con esto se amplían las oportunidades de negocio si gestionamos bien el uso de estos datos. Con el coche conectado y cada vez más autónomo, los mismos sensores que proveen esta autonomía (p.ej. video) pueden ser usados por los aseguradores para entender, por ejemplo, las causas de un incidente.

5.- Y llegados a este extremo, como ciudadanos particulares y usuarios de las nuevas tecnologías ¿deberíamos temer la fórmula [Blockchain + AI + Big Data + IoT + 5G]?

Todas estas tecnologías, individualmente y en su conjunto ofrecen una serie de oportunidades enormes y muy positivas, pero también la posibilidad de hacer un mal uso con ellas. El sector asegurador, más que muchas otros sectores, tendrá en sus manos unas herramientas, como por ejemplo el IoT, AI y Big Data, que les ayudarán a perfilar y segmentar a clientes. Ya es conocido el caso en Wallmart donde el departamento de marketing, a través de analítica de hábitos de compra pudo deducir que una clienta estaba embarazada antes de que su propio padre lo supiera. Entonces, con algoritmos cada vez más avanzados, ¿cómo se deben tratar datos de salud que pueden indicar predisposición a posibles enfermedades cuando contratamos un seguro? Al mismo tiempo, estas mismas tecnologías también ofrecen las herramientas para evitar que esto pase. Así, por ejemplo, Blockchain puede funcionar como una herramienta para que el consumidor controle el aceso a sus proprios datos. Obviamente, para la empresa estas iniciativas pueden eliminar parte del valor añadido que se puede generar utilizando estos datos y habrá que encontrar un equilibrio.

6.- ¿Cómo encaja la tecnología blockchain en un escenario de transformación digital que ha de convivir con una cada vez más constringente normativa en materia de privacidad y protección de datos (véase el RGPD o la inminente aprobación de la nueva LOPD)?

Creo que se ha creado la falsa idea de que Blockchain y RGPD son incompatibles. No lo son necesariamente. Blockchain es un registro distribuido que, en sí mismo, no está hecho para almacenar muchos datos. Lo importante entonces es diseñar sistemas Blockchain donde los datos personales y/o sensibles no se guardan allí, y el distributed ledger solamente hace referencia a ellos en otras fuentes que sí pueden borrarse o convertirse en inaccesibles. Además, muchos sistemas blockchain que se utilicen en procesos empresariales no serán ni públicos ni completamente descentralizados; pueden estar permisionados y, por tanto, habrá suficiente control sobre los datos para evitar problemas de privacidad y protección de datos. Si seguimos conceptos como ‘privacy by design’, incluso puede ser que el uso inteligente de Blockchain permita ayudar a hacer más seguro el acceso a estos datos.

7.- En su opinión ¿cuáles son los próximos retos que traerá consigo la aplicación de la tecnología blockchain tanto en el ámbito financiero en general, como en el asegurador en particular?

Hay muchos retos por delante. Uno de ellos es que la mayoría de protocolos Blockchain no son suficientemente maduros para aplicar la tecnología más allá de Proofs of Concepts (PoCs). Además, Blockchain sufre una dinámica ‘hype’ que hace que se estén explorando casos de uso donde se puede argumentar que Blockchain no es realmente necesario. En general, aún se debate mucho dónde realmente deberíamos aplicar blockchain. En el sector bancario y asegurador, hay que tener en cuenta los aspectos legales como barrera importante. Los bancos no pueden invertir en cryptomonedas todavía porque no están reguladas. Y para otros procesos entre empresas, actualmente el estatus legal de cualquier transacción en Blockchain no está bien definido. Con el tiempo estoy seguro de que se podrá utilizar Blockchain para hacer transacciones verificadas y posiblemente automatizadas a través de ‘smart contracts’ en todo tipo de procesos. Sin embargo, actualmente aún falta por definir cómo tratar legalmente tales transacciones, dentro de un Blockchain descentralizad, donde, por ejemplo, puede que no haya una autoridad central donde reclamar.

8.- Para terminar, hemos hablado de las bondades de la aplicación de la tecnología blockchain en el ámbito asegurador, pero ¿cuál es su opinión de lo propio en el sector jurídico?

Ya vemos algunas aplicaciones de Blockchain para el ámbito legal, por ejemplo, para probar la veracidad e integridad de documentos registrando su existencia en Blockchain. En un mundo cada vez más digital, también todo tipo de procesos legales se van a digitalizar y Blockchain es un buen candidato para ayudar hacerlo, como primer paso, porque permite hacer ‘audit trails’ verificables e inmutables de procesos entre varios actores. Más allá de esto, ya se están mirando casos de uso sobre, por ejemplo, gestión de licencias o derechos de autor a través de Blockchain. Especialmente la aplicación de la tokenización, a estos casos de uso, seguramente tendrá un aspecto legal muy relevante. En este sentido, veo que blockchain puede ser muy positivo para el sector legal. Además, dicho sector tendrá un rol clave para poder explorar las oportunidades en las muchas aplicaciones donde el uso de Blockchain puede tener implicaciones legales.

Creo que se ha creado la falsa idea de que Blockchain y RGPD son incompatibles. No lo son necesariamente.
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