El presidente del Consejo General de la Abogacía Española, Salvador González, ha firmado varios convenios de colaboración para impulsar la formación digital y el uso práctico de la inteligencia artificial en el ámbito jurídico.
Los convenios firmados se cerraron con Juan Pujol, presidente de Lefebvre; con la subdirectora general de Tirant Lo Blanch, Laura Barrios, y con la directora de Operaciones de Sepín, Jéssica Peña, para hacer posible esa apuesta por la inteligencia artificial aplicada al sector jurídico.
De acuerdo a la información facilitada por el CGAE más de 16.000 abogados y abogadas se han inscrito en el Programa Upro en Competencias Digitales, lo que les permitirá obtener en los próximos meses el certificado de abogado digital y, con ello, acceso gratuito a periodos de prueba de un mes para el programa GenIA-L, de Lefebvre.
La IA generativa de Lefebvre ofrece una experiencia unificada y consigue aportar al usuario mayor claridad, eficiencia y ahorro de tiempo en su trabajo jurídico. En la actualidad, más de de 30.000 clientes del sector jurídico, asesorías, administraciones y grandes empresas de toda Europa ya trabajan con GenIA-L.
Competencias digitales
Durante la firma del convenio Salvador González puso especial hincapié en la importancia de que los profesionales que todavía no tienen sólidos conocimientos en competencias digitales realicen el programa de formación lanzado por Unión Profesional, pues además de no tener coste para ellos, ofrece la oportunidad de conocer a fondo las herramientas más actuales que están transformando la forma en que se trabaja en los despachos.
El Consejo está trabajando también con otras empresas del ámbito tecnológico para ofrecer ventajas adicionales a los alumnos que finalicen el curso de Competencias Digitales de la Abogacía, al que todavía se pueden continuar inscribiendo quienes deseen adquirir esta formación específica y volcada en la aplicabilidad a sus tareas cotidianas.
“Igual que sucedió con las comunicaciones electrónicas hace más de una década, el conocimiento y utilización cotidiana de la Inteligencia Artificial pronto va a dejar de ser una opción para los profesionales de la abogacía para ser una herramienta imprescindible en su trabajo cotidiano”, manifestaba Salvador González.
