Además de la amplia experiencia con altos directivos y en casos de alto impacto mediático, así como en la gestión del Compliance de grandes corporaciones, especialmente en lo relativo a prevención de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo, su fundador cuenta con una visión privilegiada al haber estado de los dos lados de la ‘barrera’ gracias a su paso por la Fiscalía, a las órdenes de la actual fiscal general del Estado, Teresa Peramato.
“Creo que había llegado el momento de lanzar un proyecto propio con el que potenciar las señas de identidad de mi práctica, que se pueden resumir en experiencia, ética, cercanía, experiencia docente y tecnología, con una vertiente internacional, para conseguir el mejor acompañamiento al cliente y lograr los mejores resultados”, explica Gadea. “El objetivo final es claro: resolver sus problemas”, subraya.
El nuevo despacho aspira a ser una firma de referencia en Penal Económico gracias a una clara apuesta por el rigor y la excelencia técnica, combinadas con una “atención muy cercana, difícil de dar en otro tipo de estructuras”, apunta Gadea. “Además, en el despacho hablamos español, inglés, francés e italiano y que te hablen en tu propio idioma, sin tecnicismos y de una manera muy clara y abierta es algo que nuestros clientes de perfil más internacional valoran mucho. Los temas penales no admiten frialdad”, sentencia el socio fundador.
Preguntado sobre su perfil de cliente más habitual, Miguel señala que suelen ser CEOs, altos directivos o personas de alto perfil mediático. En el caso de los dos primeros, en Crimcore Counsel suelen trabajar para multinacionales que cuentan con un seguro D&O (Directors & Officers) y que requieren un asesoramiento cercano, a medida, realista, pragmático y experimentado ante la gravedad de la situación a la que se enfrentan.