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El segundo Festival Anual de Derecho Computacional y Blockchain es un evento global para cocrear el futuro del derecho, la práctica legal y la política

Algunas cuestiones sobre el futuro del blockchain

Tribuna Madrid

En el transcurso de una nueva edición del Computational Law & Blockchain Festival, el pasado 30 de marzo, tuve la oportunidad de intervenir en una mesa de trabajo en la que se habló en términos generales del futuro de blockchain; desde su gobernanza hasta la entrada de las grandes tecnológicas en proyectos de cadenas de bloques, pasando por algunos de sus desarrollos tecnológicos de futuro.

De las diferentes cuestiones que se comentaron en la mesa, me gustaría destacar principalmente tres temas en los que participé: a) la aparición de cadenas y proyectos especializados en función de la materia (medicina, seguros o transporte, entre otros); b) la importancia de la interoperabilidad entre las diferentes cadenas e iniciativas blockchain; c) y el impacto de las cuestiones jurídicas de ahora en adelante, con especial atención a todo lo relativo a datos de carácter personal.

Veamos cada una de ellas de forma algo más detallada.

En relación a las cadenas y proyectos especializados, el número de proyectos de blockchain está aumentando en parte porque los desarrolladores están intentando ir más allá de las reglas establecidas y desean aprovechar las capacidades de la tecnología. Pero ese aumento también se produce al reconocer que no habrá una solución perfecta que permita abordar todas las necesidades de blockchain a la vez. De modo que hacen falta proyectos concretos para necesidades específicas.

En medio de la proliferación de tantos proyectos, una cosa destaca: todos las blockchains realizan un conjunto diferente de transacciones y manejan diferentes cantidades de procesamiento de datos. Además, cada vez resulta más obvio que existen diferentes redes y cadenas de bloques diseñadas para sindicatos laborales específicos, religiones, organizaciones comunitarias o departamentos gubernamentales.

Un ejemplo perfecto es la cadena de bloques IOTA, que busca mejorar los pagos en el Internet de las cosas. VeChain, por otro lado, comparte capacidades similares pero con el objetivo de fortalecer la gestión de la cadena de suministro en la cadena de bloques. Y a su vez, otro proyecto como Stellar busca facilitar a las personas la creación de una red de pago global para resolver problemas de baja latencia en áreas remotas.

Al final tal diversidad de proyectos intenta dar respuesta a la cuestión común: no hay una blockchain perfecta par todos. Pero eso genera un problema, la interoperabilidad entre las cadenas.

He aquí que llegamos a la cuestión de la interoperabilidad, el segundo tema a tratar. Como decíamos anteriormente, el rápido desarrollo de blockchain está configurado para dar lugar a muchos tipos diferentes de cadenas. Pero claro, eso también genera la poca interoperabilidad entre ellas. Una de las tecnologías que se está destacando como posible solución a este problema es la llamada Cross Chain o tecnología de cadena cruzada.

Cross Chain se está viendo como la tecnología que puede resultar una solución definitiva para mejorar la interoperabilidad entre cadenas de bloques. En términos sencillos, la cadena cruzada busca permitir la transmisión de valor e información entre diferentes redes de blockchain. Como se mencionó anteriormente, disponemos de muchos proyectos relacionados con blockchain, pero la mayoría operan en ecosistemas aislados, ya que tratan de resolver un conjunto único de necesidades.

El hecho de que las cadenas operen de forma aislada ha hecho que, en su mayoría, sea imposible para las personas disfrutar de todos los beneficios de la tecnología, ya que las mismas no se comunican. De esa forma, la tecnología Cross Chain o de cadena cruzada busca resolver todos estos problemas al permitir la interoperabilidad entre blockchains, lo que facilitaría la comunicación entre ellas y el intercambio de información.

Si se consigue superar esa barrera, la compatibilidad entre cadenas de bloques permitirá que diferentes cadenas se comuniquen entre sí sin la ayuda de intermediarios. Lo que significará que las cadenas de bloques que comparten redes similares puedan transferir valor entre sí.

De ese modo, las empresas ya no tendrán que competir solo con los clientes en una red en la que se basa el negocio. En su lugar, las empresas podrán realizar transacciones con clientes de otras cadenas de bloques compatibles. Todo el proceso se llevará a cabo sin tiempo de inactividad ni altos costes de transacción. Por tanto, la compatibilidad entre cadenas de bloques otorgará a las redes de cadenas de bloques un medio eficaz para la transmisión de valores.

Los aspectos jurídicos de blockchain

Parece obvio el impacto que tecnologías tan novedosas como blockchain pueden tener en el medio y especialmente largo plazo. Pero nueva tecnología suele implicar nuevas regulaciones o ajustes de las actuales a las novedades de la técnica.

En ese sentido, la formulación de regulaciones concernientes a blockchain es particularmente desafiante. Ya que aunque las regulaciones tienden a ser lo más generales posible, es extremadamente importante para los reguladores abordar diferentes tipos de blockchain para promover la adopción empresarial y aumentar la confianza. Sin embargo, antes de establecer regulaciones sobre una nueva tecnología, es extremadamente importante que los legisladores, políticos y abogados entiendan la misma y sus implicaciones. Y blockchain es un claro ejemplo de esa problemática.

Utilizando el ejemplo del RGPD y blockchain, resulta obvio que existe una gran preocupación con respecto a los problemas de cumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) con blockchain. Sin embargo, no hay una única versión de la cadena de bloques. Por tanto, si bien sus incompatibilidades son más que aparentes y están a la orden del día, también es cierto que caso a caso se pueden encontrar soluciones.

Todo ello sin olvidar que la comunidad blockchain, tanto desde un punto de vista técnico como jurídico, está cada día más concienciada de la cuestión legal y de buscar soluciones técnicas que se adapten debidamente a ellas.

Por tanto, el elemento legal cada día tendrá más peso en cuanto al uso y desarrollo de las iniciativas relacionadas con blockchain, tanto de parte del legislador como de la comunidad.

Lo seguiremos de cerca.