TRÁFICO

El fraude al seguro en los accidentes de tráfico. ¿Cómo se defiende la aseguradora?

Foro Coordinador: Vicente Magro Servet

Planteamiento

La situación de crisis económica y la constante picaresca que invade hoy en día nuestra sociedad nos está demostrando los cambios que se están produciendo en los ilícitos civiles y penales que se producen de forma constante hoy en día. No obstante lo cual, en el mundo del derecho del seguro suele ser práctica habitual el intento de defraudación a las aseguradoras, bien por quienes han tenido un accidente para inflar sus consecuencias lesivas, bien por la simulación íntegra del accidente en sí mismo. Bajo estos parámetros planteamos qué datos o indicios debe valorar o tener en cuenta la aseguradora a la hora de oponerse a una reclamación por incremento de las sumas a las que realmente tendría derecho el perjudicado, pero, sobre todo, ¿cuál puede ser la línea a seguir por la aseguradora cuando sospeche que incluso el hecho no se ha cometido? ¿Qué delito sería? ¿Paralizaría una querella contra el presunto lesionado el procedimiento penal de tráfico alegando inexistencia del hecho?

Este foro ha sido publicado en el "Boletín Derecho de la Circulación", el 1 de julio de 2014.

Puntos de vista

Enrique García-Chamón Cervera

Hemos de distinguir dos casos:

En primer lugar, que no se haya producid...

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Luis Alberto Gil Nogueras

Es cierto que en los últimos años se han detectado, tanto por las Compañí...

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Juan Luis Gordillo Álvarez Valdés

Referida la cuestión planteada a la posible defensa que la compañía asegur...

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Fernando Lacaba Sánchez

Los fraudes de seguro, se pueden producir en el instante de contratación de ...

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Manuel Perales Candela

Ciertamente, cada día nos encontramos con más supuestos en los que, consecu...

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Alberto Pérez Ureña

Según los datos que ofrece el Sistema CICOS revelan que el pasado año se pr...

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Esteban Solaz Solaz

El fraude al seguro en los accidentes de tráfico se enmarca dentro de la fig...

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Luis Antonio Soler Pascual

Son múltiples los tipos de fraudes -y con ello calificamos ya el hecho desde...

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Julio José Úbeda de los Cobos

El fraude en el ámbito del seguro es una cuestión incontrovertible, así co...

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Resultado

RESPUESTA APROBADA POR UNANIMIDAD

Nuestros colaboradores concluyen que:

1º.- Las maniobras típicas de fraude al seguro son:

a) Multiplicación de seguros instante de la contratación de la póliza. De forma premeditada, una persona asegura su vehículo con varios seguros, para reclamar a las respectivas aseguradoras, un mismo siniestro.

b) Ocultar o falsear datos instante de la contratación de la póliza. El asegurado declara tener el coche en perfecto estado, cuando en realidad no es así, para luego reclamarle los daños en un siniestro, simulado o no.

c) Simulación de robo. El propietario del vehículo, por distintas razones, simula el robo de su vehículo, mediante la venta ilegal a organizaciones internacionales de tráfico ilícito de vehículos, desguaces, talleres clandestinos, abandono, incendio, etc.

d) Agravamiento del siniestro. Se quiere obtener un beneficio injusto, simulando daños y/o lesiones de mayor gravedad.

e) Simulación de accidentes. Al sustituir distintas partes de un vehículo por otras dañadas para simular una colisión (comúnmente con la colaboración del taller).

f) Cobertura con póliza ajena. Ante una situación en la que el asegurado no tiene cobertura para los daños ocasionados a su vehículo, recurre a otro que si la tiene (seguro todo riesgo) para que emita un parte de accidente.

g) Modificación de las condiciones del siniestro, de manera que pase a estar cubierto por las condiciones de la póliza (asegurado que no tiene cobertura contra todo riesgo, pero si contra robo, simula el robo de su vehículo, haciéndolo aparecer después).

2º.- Además, las opciones de fraude son varias. En primer lugar, que no se haya producido el siniestro de la circulación viaria en el que se basa la pretensión indemnizatoria. En este caso, se buscará la connivencia del supuesto autor de la infracción viaria que causó el daño para que su Compañía aseguradora asuma el pago de la indemnización. En segundo lugar, el siniestro se ha producido en la realidad pero el perjudicado agrava fraudulentamente las consecuencias lesivas del siniestro de la circulación viaria para obtener una indemnización superior a la que le correspondería.

3º.- Los indicios en los que puede apoyarse la Aseguradora para acreditar el fraude del perjudicado son varios: a) informe técnico que concluya la imposibilidad física del siniestro atendiendo a las circunstancias de la dinámica del siniestro denunciada o relatada en la demanda; b)inexistencia de restos o vestigios en el lugar del siniestro; c) ausencia de justificante del servicio de grúa para el desplazamiento del vehículo desde el lugar del siniestro hasta el taller habida cuenta de la imposibilidad de desplazarse ante la gravedad de los daños que presentaba el vehículo; d) relación de amistad y de parentesco entre el perjudicado y el supuesto autor del siniestro; e) informe de detective que capta la realización de una conducta del perjudicado durante su vida cotidiana que es totalmente incompatible con las consecuencias lesivas declaradas en su denuncia o demanda.

4º.- Mecanismos de actuación de la aseguradora ante fraude según se trate de proceso penal o civil: No parece necesario que en el proceso penal la Aseguradora interponga una querella contra el supuesto perjudicado atribuyéndole la comisión de un delito de estafa sino que bastará con que acredite en el proceso penal incoado como consecuencia de la imprudencia en el ámbito de la circulación que o bien el hecho del siniestro nunca existió o bien que las consecuencias lesivas se han agravado fraudulentamente. Una vez constatados estos hechos se acordará el libramiento del testimonio de particulares para perseguir penalmente el fraude del supuesto perjudicado.

Si se ha iniciado un proceso civil cabe oponer por la Aseguradora la existencia de un procedimiento penal en el que se imputa al demandante la comisión de un fraude que es condicionante de la resolución del proceso civil (art. 40 LEC, EDL 2000/77463) lo que provocará la suspensión de este último.

5º.- En orden al posible "agravamiento de las lesiones realmente producidas", lo más conveniente sería que al lesionado le reconociese un médico forense ante la lógica imparcialidad -y conocimientos- del mismo. Sin embargo, para ello deben de estar incoadas diligencias penales .De no se ello posible habrá de acudirse a un perito médico, si es "ajeno" a la compañía mejor, así no podrá atribuírsele ser trabajador o empleado de la misma. Piénsese incluso que en ocasiones se les achaca el ser "regularmente" contratados por la compañía aunque sean trabajadores por cuenta ajena, quizás la solución recomendable fuese la de contar la propia compañía de un listado de peritos médicos e ir eligiendo entre los mismos, evitándose así que un mismo perito realice constantes valoraciones para aquella.

6º.- En los casos de fraude al seguro el promotor de la acción puede incurrir en varias conductas tipificadas como delictivas, siendo la más habitual la denominada estafa procesal. En todo caso, para que se dé una estafa procesal se hace necesaria la existencia de un proceso en cuyo seno se articule la finalidad engañosa. De no haberlo podría entenderse la existencia de una estafa, si se articula el mecanismo defraudatorio para lograr un desplazamiento patrimonial. Igualmente puede darse la figura de la simulación de delito, si la inexistencia del hecho (el accidente) se ha puesto de relieve ante las Fuerzas de Seguridad, como sucede igualmente en estos casos.

También puede concurrir la falsedad en documento mercantil, tipificado en el art. 392.1, en relación con el art. 390.1.3º y 4º CP (EDL 1995/16398). La naturaleza mercantil del parte de declaración amistosa de accidente ha sido reconocida por la Jurisprudencia. En este caso, el delito lo es en grado de consumación pues, con independencia de que el resultado perseguido se consiga o no, la falsedad como tal se consuma con la alteración del documento.

Entre los tres delitos existe relación de concurso medial (art. 77 CP): se está en presencia de delitos distintos e independientes, pero entre ellos hay una instrumentalidad de medio a fin, de modo tal que sin la falsedad documental no hubiere podido cometerse las estafas.

7º.- Con relación a la posible suspensión del procedimiento de reclamación iniciado por prejudicialidad penal deberá atenderse a las exigencias establecidas en el art. 40.2 LEC. Habitualmente solo se dará lugar a la suspensión en aquellos supuestos en que la pretensión del demandante se apoye en documentos falsos (pólizas, propuestas, partes amistosos...), como establece el citado precepto en su aptdo. 4:

"No obstante, la suspensión que venga motivada por la posible existencia de un delito de falsedad de alguno de los documentos aportados se acordará, sin esperar a la conclusión del procedimiento, tan pronto como se acredite que se sigue causa criminal sobre aquel delito, cuando, a juicio del Tribunal, el documento pudiera ser decisivo para resolver sobre el fondo del asunto".

La denuncia penal de tales conductas implicará por lo general que respecto de los procesos civiles, contenciosos (reclamaciones a entes administrativos por responsabilidad patrimonial) o social (accidentes laborales in itinere) se aplique la prejudicialidad penal, si bien ello no supondrá la automática suspensión de aquél proceso, si bien le impedirá al Juez resolver sobre el fondo de la pretensión sustanciada hasta que hubiere concluido el proceso penal. Sí habrá una posibilidad de suspensión automática si se discutiera la falsedad de un documento que ha servido de base a la pretensión supuestamente defraudatoria y esto fuera objeto de la investigación penal (art. 40 LEC).

Así, como quiera que muchas reclamaciones en materia de indemnizaciones físicas derivadas de accidente de tráfico se tramitan a través de la vía de la falta de imprudencia del art. 621 CP, nos podemos encontrar con denuncias presentadas al amparo de dicho precepto, que constituyen expediente de juicio de faltas, en el que puede constituir una cuestión prejudicial penal la falsedad de algún documento.

En este sentido, entra en aplicación el nº 2 del art. 10 LOPJ (EDL 1985/8754), que establece que la existencia de una cuestión prejudicial penal de la que no pueda prescindirse para la debida decisión o que condicione directamente el contenido de ésta, determinará la suspensión del procedimiento mientras aquélla no sea resuelta por los órganos penales a quienes corresponda, salvo las excepciones que la Ley establece. Entiendo que, por tanto, si se produce la interposición de denuncia o querella por la compañía aseguradora aludiendo a la falsedad de documentos presentados en el curso de un juicio de faltas, por falsedad en concurso con estafa, de conformidad con el Auto de 25 de abril de 2000 de AP Barcelona Sec. 8ª, el procedimiento de faltas debería suspenderse hasta tanto se resolviera en relación a esa denuncia. Cuestión distinta es que en el curso del procedimiento de juicio de faltas se determinara la inexistencia del hecho o la inexistencia de lesión derivada del propio hecho, lo cual podría dar lugar igualmente a responsabilidades penales, si se advierte que el reclamante ha actuado con dolo falsario.