Así lo ha declarado en el marco del IV Foro para el Desarrollo de Angeco, la Asociación Nacional de Empresas de Gestión de Créditos, que, un año más, ha reunido a las principales voces del ecosistema de la gestión del crédito en España, consolidándose como una cita clave del sector.
Durante una conversación mantenida con Carlos Ruiz Cabrera, presidente de Angeco, De Miguel subrayó que los retrasos en los pagos siguen siendo uno de los principales obstáculos para el crecimiento empresarial. En este sentido, recordó que muchas empresas continúan cobrando sus facturas por encima de los plazos legales establecidos, “una situación que afecta directamente a la liquidez, la inversión y la capacidad de financiación de las pymes y, especialmente, de las micropymes”. Y alertó de que se está generando una economía “a dos velocidades”, en la que las grandes empresas mantienen dinámicas de crecimiento mientras que las más pequeñas afrontan mayores dificultades derivadas del aumento de los costes laborales, la incertidumbre regulatoria y la carga administrativa. Por ello, defendió la necesidad de avanzar hacia una mayor simplificación normativa y puso en valor el trabajo que desarrolla Angeco para contribuir al correcto funcionamiento del sistema financiero y favorecer un entorno económico más eficiente.
Regulación europea y supervisión
Durante el encuentro se analizaron también los retos que plantea la transposición de la Directiva de Administradores y Compradores de Crédito y su impacto sobre el sector de recobro de deuda. Pablo Sánchez-Blanco, experto de la Subdirección General de Legislación Financiera de la Secretaría General del Tesoro, reconoció la incertidumbre que genera el retraso en la transposición de la norma, aunque insistió en la voluntad de las instituciones de seguir trabajando para garantizar una aplicación eficaz y proporcionada, al tiempo que reconoció la importancia de mantener un diálogo permanente con el sector para facilitar su implementación.
Por su parte, Marcos Posada, director del Departamento de Autorizaciones del Banco de España, señaló que la futura supervisión del sector debe entenderse como “una oportunidad para seguir fortaleciendo la actividad, mejorar la profesionalización y consolidar la confianza en la industria de recobro”. En la misma línea, Pilar Galán, socia responsable del área legal y regulatorio financiero de KPMG Abogados, incidió en la necesidad de que la nueva regulación tenga en cuenta las particularidades de la actividad “para evitar cargas desproporcionadas y facilitar una transición ordenada”. Galán destacó que el sector ya cuenta con elevados estándares de profesionalización y control interno, aunque reconoció que la implementación de las nuevas exigencias plantea importantes retos operativos y organizativos.
Moderados por María Rodríguez, secretaria general de Angeco, los ponentes destacaron la contribución de la Asociación como interlocutor de referencia entre empresas e instituciones, contribuyendo al desarrollo de un marco regulatorio equilibrado y adaptado a la realidad del mercado.
El Foro acogió una mesa sobre el papel estratégico del dato en los procesos de recuperación, moderada por Rubén Rodríguez, miembro de la Junta Directiva de Angeco, en la que Carlos Rodríguez (director comercial de Lleida.net), Daniel Peralta (socio de Management Solutions) y David Elizaga (Product Strategy Manager de Namirial) pusieron de relieve la importancia de disponer de datos fiables, trazables y asociados a una identidad verificable como base para mejorar la eficiencia de los procesos de recuperación. Y coincidieron en que una adecuada gestión del dato permite optimizar la segmentación, la contactabilidad y la toma de decisiones, al tiempo que subrayaron la necesidad de garantizar la seguridad jurídica y un uso responsable de tecnologías como la inteligencia artificial.
La nueva etapa del mercado de crédito centró la mesa moderada por Américo Alonso, socio de PwC Tax & Legal. Antón Alfaya, director de Recuperaciones de Sabadell Consumer Finance, destacó que “la principal prioridad es anticiparnos a los problemas que puedan tener nuestros clientes antes incluso de que se produzca el impago”. Por su parte, Moisés González-Besada, director de Gestión Procesal del Área de Recuperaciones de Banco Santander, puso el foco en la innovación, y sostuvo que “estamos avanzando hacia una automatización cada vez mayor de los procedimientos y la inteligencia artificial será una pieza fundamental de esa evolución”. Finalmente, Jorge Artiaga, jefe de Gestión de Recuperación y Reestructuración de Ibercaja, reivindicó el papel de los servicers, en su opinión, “socios estratégicos en el proceso de recuperación”.
El evento contó, además, con la participación de Claus Spedtsberg, presidente de FENCA, la organización que representa al sector de la gestión de crédito y cobro en Europa, que puso de relieve la importancia de avanzar hacia marcos regulatorios que favorezcan la eficiencia de los mercados de crédito, la reducción de la morosidad y la competitividad empresarial en el ámbito europeo.
La jornada concluyó con las ponencias magistrales de Pep Martorell, que analizó el potencial de la inteligencia artificial para transformar la toma de decisiones y los modelos de negocio, mientras que Víctor Küppers puso el broche final con una inspiradora reflexión sobre la actitud, la motivación y el valor de las personas.