España avanza con la creación del Consejo del Espacio y la Agencia Espacial Española

Oportunidades para el desarrollo de la industria espacial tras la creación del Consejo del Espacio

Tribuna Madrid
Ley de telecomunicaciones

España ha dado pasos relevantes en el sector espacial en este año 2022. En el mes de junio de 2022, una vez que desde marzo de 2022 se ha avanzado previamente el denominado Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) para el ámbito Aeroespacial, se ha aprobado y publicado la creación del Consejo del Espacio, además de la redenominación del “Ejército del Aire y del Espacio”.

Se trata de iniciativas en España con un impacto relevante en el sector aeroespacial, el cual constituye un sector industrial estratégico en términos globales. Como ha destacado el PERTE Aeroespacial, principalmente por su peso específico en el conjunto de la producción industrial, por el papel de tracción que ejerce sobre el ecosistema innovador y otras industrias, y por su capacidad de transformación de la economía y el mercado laboral.

Progresivamente se toma conciencia de que el ámbito aeroespacial es transversal y genera valor añadido para los ciudadanos y empresas en servicios de importancia estratégica: desde el transporte, logística o seguridad, hasta el medioambiente, prevención de catástrofes, comunicaciones o defensa. No se duda ya de que los avances en el ámbito aeroespacial pueden tener efecto positivo y beneficio directo en servicios imprescindibles para los ciudadanos. A nuestro juicio, la actividad espacial se hace e influye en la Tierra en interés de los ciudadanos y empresas.

En este contexto, la inminente creación de la Agencia Espacial Española (el equivalente a la NASA en Estados Unidos) parece ser la medida más directa para impulsar esta carrera espacial. Se ha planteado como el “organismo público que se erige como la necesaria garantía de la acción estratégica, sostenibilidad, continuidad y coordinación de las distintas actuaciones y políticas impulsadas por el Gobierno en el sector espacial”, como ha señalado el Gobierno.

Podría cuestionarse la creación de esta Agencia antes de la promulgación de la Ley española de actividades espaciales. No obstante, la Estrategia de Seguridad Nacional 2021 recogió que “la creación de una Agencia Espacial Española contribuirá a ordenar las competencias y establecer una política nacional que sirva de guía, tanto al sector público como al privado. Así, se podrá maximizar el rendimiento de las inversiones, fomentar espacios de colaboración públicos y privados, facilitar el uso dual de las capacidades espaciales y potenciar el sector de la industria espacial nacional de forma clara y coherente. Además, la Agencia representará internacionalmente a España en el sector espacial”.

La Agencia Espacial Española que se quiere crear pretende servir, en sentido orgánico, para coordinar las actividades espaciales en su desarrollo tecnológico y en el uso del espacio en ámbitos como la seguridad, la observación de la tierra, la geolocalización, las comunicaciones, etc. Además, en sentido funcional, buscará integrar funciones actualmente distribuidas a entidades y ámbitos ministeriales diversos, con el fin de unificar la representatividad de España en el sector.

Particularmente, el Consejo del Espacio se ha creado para aprobar el Estatuto de la futura Agencia Espacial Española y constituir y poner en marcha este nuevo organismo.

Consejo del Espacio

El Real Decreto 452/2022, de 15 de junio, crea y regula la composición y el funcionamiento del Consejo del Espacio.

Supone un impulso a la constitución y funcionamiento de la nueva Agencia que, según se ha anunciado, debería estar operativa a principios del año 2023. Consideramos que esta iniciativa es de enorme relevancia para el sector espacial español, puesto que atiende las demandas que ha formulado la industria espacial y, a nuestro juicio, posicionará a España entre los países que cuente con un organismo capaz de gestionar mejor la actividad espacial, como Estados Unidos, Francia (Centro Nacional de Estudios del Espacio, CNES), Italia, Rusia, Japón o Canadá.

El Consejo del Espacio es un órgano colegiado interministerial. Está integrado administrativamente en el Ministerio de Ciencia e Innovación a través del Comisionado para el PERTE Aeroespacial, pero no en el de Defensa, como se planteó inicialmente.

Las principales funciones del Consejo del Espacio serán analizar y realizar un informe no vinculante relativo a las funciones y competencias que corresponderán a la Agencia Espacial Española, así como elaborar un informe no vinculante relativo a los estatutos y el plan inicial de actuación de la Agencia Espacial Española, a fin de someterlo a los departamentos ministeriales de adscripción de dicho organismo público. También se le podrán atribuir funciones adicionales. Cabe destacar que el Consejo del Espacio está creado exclusivamente para la constitución de la Agencia Espacial Española, momento a partir del cual se producirá su extinción.

El Consejo del Espacio ha mantenido el 11 de julio de 2022 su primera reunión en Madrid, presidida por el Comisionado para el PERTE Aeroespacial, D. Miguel Belló, y en la que se ha constituido formalmente este órgano interministerial. Durante el encuentro, representantes del Gabinete de la Presidencia, once Ministerios y el Centro Nacional de Inteligencia han revisado los objetivos del Consejo y definido los próximos pasos para la creación y puesta en marcha de la futura Agencia Espacial Española.

La Agencia se incluye en el Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) Aeroespacial, que movilizará más de 4.500 millones de euros hasta 2025 para impulsar la ciencia y la innovación en el ámbito aeroespacial y dar respuesta a los retos del sector como el cambio climático, la seguridad global y la transición digital.

Por el momento, seis son los municipios que han dado a conocer su interés en albergar la institución espacial: los madrileños de Robledo de Chavela y Tres Cantos, además de Teruel, Sevilla, León y Cebreros (Ávila). Según ha añadido la Ministra de Ciencia, se procederá a sacar a concurso la ubicación que albergará la futura Agencia.

En una visión más panorámica y abierta, habrá que esperar a resultados tangibles del trabajo del nuevo Consejo para valorar su efectividad, puesto que la actividad espacial requiere una mayor seguridad jurídica para el desarrollo tecnológico y unas mejores condiciones de inversión: se trata de un sector de enorme valor geoestratégico y tractor del impulso económico, industrial, de empleo y social.

Así, la creación de la Agencia Espacial Española resulta tan estratégica que servirá para coordinar de manera efectiva las actividades del ámbito espacial, una industria con un potencial creciente para impulsar la innovación en territorio español y que puede aportar un valor enorme a España, ayudándola a posicionarse como un polo de relevancia en el ámbito europeo y mundial.

Principales áreas de cumplimiento legal del sector espacial

Desde la perspectiva jurídica y sin dejar al margen la técnica, las actividades espaciales y el desarrollo de iniciativas industriales y tecnológicas en el espacio exterior beneficia y redunda en la Tierra, en interés general de los ciudadanos y empresas.

Baste pensar simplemente en la importancia y usabilidad cotidiana de la geolocalización, no solo para la prevención del fraude financiero, sino para los desplazamientos diarios de millones de personas y de flotas de transporte.

Así, las principales áreas de cumplimiento legal que requiere este sector espacial, puntero en innovación, comprenden la configuración corporativa, tributaria y de recursos humanos de las empresas espaciales, cualquiera que sea su dimensión o evolución, el tratamiento de datos personales y no personales en las empresas y misiones espaciales, la responsabilidad por daños derivados de objetos o en misiones espaciales, los productos, incluidos el soporte lógico (software) y la tecnología, que puedan destinarse a usos civiles y militares o usos nucleares, las necesarias licencias y autorizaciones administrativas de diverso tipo, la gestión y planificación de los recursos órbita-espectro necesarios para soportar infraestructuras satelitales de radiocomunicaciones o el control y mitigación de los desechos espaciales.

El asesoramiento jurídico en el sector espacial confirma que las operaciones, negocios y proyectos espaciales actuales precisan de una seguridad jurídica que acompañe a la complejidad y desafíos de las retadoras actividades espaciales. Una de las características de toda actividad espacial es su incertidumbre y riesgo multinivel, por lo que el Derecho asume el reto de anticipar cautelas, ofrecer salvaguardas y garantizar responsabilidades que posibiliten un despliegue espacial claro y seguro en lo técnico y en lo estrictamente jurídico.

La experiencia profesional en el sector espacial nos confirma que anticipar el análisis de las implicaciones legales y jurídicas facilita desarrollar el negocio con seguridad jurídica, disponer de las garantías legales necesarias para las misiones espaciales y generar la confianza necesaria respecto de inversores, clientes y Administraciones públicas, además de evitar sanciones económicas por incumplimiento y pérdida reputacional.

Oportunidades para el desarrollo de la industria espacial en España

España, al igual que otros países de nuestro entorno europeo o trasatlántico, puede adquirir e incrementar capacidades en el sector espacial, a lo que contribuirá decisivamente la creación de la Agencia Espacial Española.

Entre las oportunidades que se presentan actualmente, destaca la posibilidad de promover e incentivar a la industria privada para facilitar el acceso a nuevos mercados, así como de fortalecer y preservar la posición de España como un socio confiable para el comercio espacial internacional.

Además de defender los derechos a utilizar el espacio de forma responsable y pacífica, mediante capacidades y estrategias para identificar y responder a comportamientos que amenacen esos derechos, se abre la oportunidad, al igual que otros países próximos, de dirigir, fomentar y ampliar la cooperación internacional en actividades espaciales mutuamente beneficiosas que amplíen y extiendan los beneficios del espacio para toda la humanidad, a través de mejorar el acceso a la información y los servicios derivados del espacio.

La actualidad geopolítica en Europa, inmersa en un conflicto bélico que genera creciente incertidumbre social, política y económica, plantea la necesidad de crear un entorno seguro, estable, protegido y sostenible para las actividades espaciales, en colaboración con la industria y los socios internacionales, mediante el desarrollo y la promoción de comportamientos responsables.

En esta línea ejerce un papel relevante la mejora de las prácticas para la recopilación y el intercambio de información sobre objetos espaciales; la protección de los sistemas espaciales críticos y las infraestructuras de apoyo, con especial atención a la ciberseguridad y las cadenas de suministro; y las medidas para mitigar los desechos orbitales. Asimismo, como han señalado ciertas políticas espaciales nacionales, surgen nuevas oportunidades con ocasión del aumento de la seguridad de las funciones críticas nacionales que permiten las naves espaciales comerciales, civiles, científicas y de seguridad nacional y las infraestructuras de apoyo contra la interrupción, la degradación y la destrucción mediante el desarrollo y el despliegue de capacidades materiales y no materiales y el ensayo de las prácticas de continuidad de las operaciones.

En definitiva, como oportunidad de negocio, social y económica, se contempla aumentar la calidad de vida de toda la humanidad mediante el desarrollo de las capacidades científicas y económicas, entre las que se incluye el descubrimiento, la gestión y la utilización de los recursos espaciales y terrestres; la vigilancia y la predicción del clima y del medio ambiente en el espacio y en la Tierra; la vigilancia, la predicción, la respuesta y la recuperación en caso de catástrofe; y la defensa planetaria, aunque pueda parecer muy ambicioso, pero la actualidad política y medioambiental confirma su necesidad.