Entre los principales avances se encuentra el paso de un sistema de consultas aisladas a un chat continuo con la resolución, que permite interactuar directamente con cada uno de los documentos. El usuario puede profundizar en el contenido mediante preguntas sucesivas, con respuestas siempre basadas en la propia resolución, garantizando así la fiabilidad de la información.
Además, el sistema prioriza los denominados “elementos esenciales del análisis”, entre los que destacan la ratio decidendi, la fundamentación jurídica, los hechos relevantes o las alegaciones de las partes. Esta estructuración facilita una comprensión rápida y profunda del contenido jurídico.
Otro avance que resulta fundamental se encuentra en el módulo de resoluciones similares, que abandona la simple ordenación cronológica para incorporar un filtrado más exigente y una clasificación inteligente de resultados. Ahora, las sentencias se agrupan, compartan o no la misma conclusión. Esto aporta un valor analítico mucho más relevante para el profesional del derecho.
GenIA-L no solo mejora la eficiencia en la búsqueda de información, sino que permite un diálogo real con las resoluciones y ofrece un análisis jurídico más estructurado y útil, posicionándose como una herramienta sin equivalente actual en el mercado.