El Congreso Nacional de Contratación Pública se celebra en el Auditorio Adán Martín de Santa Cruz de Tenerife

Europa ante su laberinto: De la burocracia defensiva a la compra pública geoestratégica

Tribuna Madrid
contratacion pública

Los días 9 y 10 de febrero, en Tenerife tendremos una nueva oportunidad para pensar la nueva hoja de ruta de la contratación pública (en un proceso de revisión a escala europea) y su relación con políticas públicas y los riesgos de la falta de integridad en su utilización.

Europa se encuentra en una encrucijada existencial. En un contexto internacional marcado por la turbulencia y la incertidumbre, donde las cadenas de suministro se tensan y los bloques geopolíticos compiten ferozmente, la Unión Europea no puede permitirse seguir gestionando sus recursos con herramientas del pasado. La contratación pública, que representa el 14% del PIB de la UE, ha dejado de ser un mero trámite administrativo para convertirse en la principal palanca de la autonomía estratégica europea. Sin embargo, el diagnóstico es claro: nuestro modelo actual, fragmentado y obsesionado con el precio, no está a la altura del desafío. Es hora de un "Big Bang" regulatorio.

La primera gran reforma que debemos abordar es instrumental pero decisiva. Llevamos décadas intentando crear un mercado único de contratación pública mediante Directivas que deben ser transpuestas por cada Estado miembro. El resultado ha sido una "torre de Babel jurídica": hoy tenemos 27 regímenes nacionales diferentes que distorsionan la competencia y generan inseguridad jurídica. La experiencia demuestra que la técnica de la Directiva se ha agotado. Ha permitido el gold plating (sobrerregulación nacional) y ha levantado barreras burocráticas artificiales. Para este quinto paquete legislativo europeo, la solución pasa ineludiblemente por aprobar un Reglamento europeo. Solo una norma de aplicación directa y uniforme garantizará que una empresa tecnológica en Estonia y una constructora en España jueguen con las mismas reglas, eliminando interpretaciones locales contradictorias y aportando la certeza necesaria para atraer inversiones a largo plazo.

El segundo pilar de esta transformación es cultural: debemos abandonar la "cultura del precio" para abrazar la "cultura del valor". Comprar barato suele salir caro. La obsesión por el ahorro presupuestario a corto plazo ha fomentado ofertas anormalmente bajas que comprometen la calidad de los servicios públicos, precarizan el empleo y frenan la innovación.

El Congreso Nacional de Contratación Pública de Lefebvre será un punto de encuentro en el que los mayores expertos analizarán y debatirán sobre las últimas novedades

Normativa europea

La nueva hoja de ruta europea debe poner en “jaque mate” al precio, para orientar a las empresas a competir por calidad, sostenibilidad e innovación, y no por ver quién recorta más costes laborales o realiza ofertas de imposible cumplimiento que comprometen el fin público que es la causa de todo contrato público. No se trata de gastar más, sino de aplicar el principio de Value for Money (valor por dinero). La eficiencia no es comprar lo más barato, sino obtener el mejor resultado para el ciudadano. La contratación pública es, en definitiva, inversión donde lo principal es el resultado.

Esta visión cualitativa es vital para proteger sectores críticos como la salud, la defensa, la energía y la tecnología. Necesitamos una compra pública preferencial que fortalezca el tejido industrial europeo frente a competidores externos que juegan con otras reglas. Para lograrlo, la Administración no puede actuar sola. Se requiere una renovada colaboración público-privada basada en la confianza y no en la sospecha. Debemos superar la visión del contratista como un adversario y avanzar hacia modelos de rentabilidad razonable y reparto equilibrado de riesgos. Si tensionamos los riesgos financieros hasta lo inasumible, solo conseguiremos licitaciones desiertas o servicios fallidos; y eso es lo opuesto a la buena administración.

Corrupción y burocracia

Finalmente, ningún cambio normativo funcionará si no desterramos el fantasma de la corrupción. Pero el error recurrente es combatir la corrupción con más burocracia defensiva. Más papeles no garantizan más honestidad; a veces solo la hacen más lenta. La verdadera integridad se construye con profesionalización, datos, transparencia real y una Estrategia Nacional de Integridad que actúe de forma preventiva, no forense.

Como principal conclusión. El derecho a una buena administración es el alma de lo público. Los ciudadanos no esperan expedientes perfectos, esperan hospitales que funcionen, infraestructuras sostenibles y tecnología soberana. Europa necesita navegar con una brújula clara hacia la competitividad y los valores sociales. Tenemos el mercado, tenemos la capacidad, pero necesitamos las reglas adecuadas. El Reglamento europeo y la compra estratégica no son una opción técnica; son la condición necesaria para asegurar el futuro del proyecto europeo y de la propia democracia.

En el Congreso Nacional de Contratación Pública que organiza Lefebvre los próximos días 9 y 10 de febrero se tratarán esta y otras cuestiones de interés para los profesionales de la contratación pública. Aún estás a tiempo de asistir de forma virtual. Más información a través de este enlace.


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