Este año el IWD quiere llamar a la acción para derribar las barreras estructurales que impiden la igualdad antes la justicia como son las leyes discriminatorias, protección legal débil y normas sociales que erosionan derechos de mujeres y niñas.
Entrevistamos a mujeres profesionales de la abogacía con más de 20 años de experiencia para que cuenten como han vivido la transformación de la Justicia, cómo afrontan los retos tecnológicos o como evalúan el panorama de desigualdad normativa.
A continuación, conocemos con más detalle la opinión de Sandra Freire.
Después de dos décadas de ejercicio, ¿cuál es el cambio más drástico que ha observado en la práctica diaria de la abogacía?
La forma de desarrollar el trabajo ha cambiado de manera sustancial, por cuanto hoy la abogacía implica una labor no sólo basada en la técnica, sino también de acompañamiento constante al cliente, desplegando una labor más estratégica y preventiva, con asesoramiento continuo al cliente que exige inmediatez y soluciones rápidas.
¿Qué lugar ocupa la tecnología es ese cambio o en esa necesidad de adaptación de los profesionales del derecho? ¿Cómo está siendo la integración de las nuevas herramientas de IA en el despacho? ¿Cuál ha sido su adaptación concreta a la IA?
La tecnología ocupa, sin duda, un lugar fundamental en nuestra profesión, facilitando enormemente la labor de los profesionales por cuanto permite ganar tiempo y aumentar la productividad.
En CCS utilizamos herramientas tecnológicas desde hace unos años. Utilizamos IA para la lectura inteligente de documentación y extracción de datos de manera automática.
Igualmente, se usa IA para la ayuda a los profesionales en el entorno de las herramientas de Office, así como IA asociadas a bases de datos jurídicas que nos permiten una búsqueda avanzada y rápida de resoluciones judiciales y artículos doctrinales, análisis documental, apoyo estratégico en litigación, generación rápida de borradores, etc. Lo que constituye una herramienta fundamental en el trabajo diario.
¿Cree que la tecnología debe ser complementaria o sustituta de la labor profesional? ¿por qué?
Complementaria, la tecnología aporta eficiencia. Sin embargo, el estudio, el análisis de los asuntos y la visión estratégica de los mismos, no nos lo da la tecnología.
¿En qué aspecto concretos se han superado obstáculos con el paso del tiempo y la llegada de nuevas generaciones?
Hemos evolucionado en el ámbito de la conciliación lo que ha facilitado el trabajo de las mujeres en nuestra profesión. Los horarios no son tan rígidos y se ha flexibilizado el teletrabajo, pero hemos de seguir avanzando en esta línea.
En CCS intentamos implementar una cultura interna que no premie las jornadas de trabajo interminables, tratando de asignar los asuntos de manera equilibrada y valorando la productividad y calidad del trabajo, más que las jornadas excesivas.
Desde hace años hemos implementado jornadas intensivas en verano y en navidad, y tratamos de fomentar una política de desconexión digital fuera de los horarios laborales, como medidas específicas de conciliación familiar.
En base a su experiencia, ¿qué recomendaría en la formación de las nuevas generaciones?
Les recomendaría una formación jurídica continua, manejar bien la tecnología, y todo ello acompañado de otras habilidades, como el trabajo en equipo, la comunicación y la empatía con el cliente.