En un comunicado, desde UPTA han recalcado que la presión fiscal que soportan los autónomos continúa siendo uno de los principales obstáculos para el desarrollo de su actividad, ya que, pese al crecimiento de la facturación, el 80% de los autónomos sigue "asfixiado por la carga fiscal".
Sobre el cese de actividad, UPTA ha reclamado al Ministerio de Seguridad Social que ponga en marcha la reforma del cese de actividad y que se transforme en un auténtico mecanismo de protección, ya que el actual sistema de protección frente al cese de actividad no responde "adecuadamente" a las necesidades del colectivo.
Además, ha pedido culminar el desarrollo del sistema de cotización por ingresos reales, que requiere una segunda fase de desarrollo para ajustarse mejor a las distintas realidades profesionales, y crear un nuevo marco específico de prevención de riesgos laborales para autónomos ante el incremento de la siniestralidad.
De igual manera, ha urgido a establecer un subsidio dirigido a los autónomos de más de 52 años que hayan agotado sus prestaciones, con el fin de evitar situaciones de desprotección social en una franja de edad especialmente vulnerable.
El presidente de UPTA, Eduardo Abad, ha exigido al Gobierno que resuelva estas cinco asignaturas pendientes antes de que termine el año 2025.
