El encuentro reunió a más de 130 de profesionales del sector de asesorías para analizar los principales desafíos que están redefiniendo la actividad de los despachos profesionales, desde la irrupción de la inteligencia artificial hasta la evolución de los modelos de negocio y el relevo generacional.
En la apertura institucional Ana Mato, presidenta de AECEM, puso en valor tres grandes hitos de la entidad y el sector: la publicación de la Norma UNE 420001, la campaña de difusión e información de Verifactu (a pesar del aplazamiento) y el fortalecimiento institucional. Reconoció que “AECEM seguirá acompañando a los despachos en esta transformación, impulsando un modelo más profesional, más sólido y mejor preparado para el futuro.”
Por su parte, Ángela de Miguel, presidenta de CEPYME, señaló la grave situación que atraviesan las pymes, especialmente las microempresas, derivada de los constantes incrementos de costes y el exceso de burocracia, que reducen la capacidad de estas empresas para impulsar el crecimiento y la inversión en sus compañías. En este sentido, destacó la labor de los asesores y consultores reconociendo que “son el acompañamiento cotidiano de miles de pequeñas y medianas empresas, el puente entre la complejidad normativa y la realidad empresarial, y en muchos casos, la primera línea de apoyo para que una pyme pueda abrir, crecer y mantenerse”.
Tres mesas redondas y cuatro ponencias
El V Congreso de AECEM contó con varias mesas redondas y ponencias que abordaron, desde una perspectiva práctica, los principales retos del sector.
En la primera mesa, centrada en la continuidad del despacho y los nuevos liderazgos, se habló sobre cómo están evolucionando los modelos de dirección, qué estrategias están funcionando en el contexto actual y qué cambios están introduciendo las nuevas generaciones en la forma de gestionar y hacer crecer las asesorías. Intervinieron los asociados de AECEM: Carmen Paredes, directora de GESTEM Consulting; Javier Rodríguez, director de MZG Asesores; Noemí Toledo, responsable de operaciones en Asesoría Toledo; y José Luis Garrudo, socio director Dpto. Laboral en Garper Consultores y Abogados.
La segunda mesa redonda estuvo centrada en la responsabilidad de los asesores frente a la inteligencia artificial. Moisés Barrio Andrés, letrado del Consejo de Estado, enfatizó en la necesidad de alfabetizar a los equipos de trabajo en el uso de la IA, incorporar herramientas seguras y apostar por su gobernanza. Por su parte, Cristina San Román, Head of Professional Indemnity en AON Spain y Especialista en RC profesional, reconoció que la IA es un medio para facilitar el trabajo del asesor, pero que el profesional debe siempre verificarlo porque es el último responsable.
En la tercera mesa redonda, sobre el futuro del sector de asesorías y despachos, en la que intervinieron Ana Gómez Hernández, presidenta de Asnala y socia en CECA MAGÁN ABOGADOS, Lourdes Santisteban, Chief Country Officer en Talenom y Pedro Heras, presidente de iusTime, destacaron que el despacho del futuro estará conectado (con clientes, trabajadores y administración), será colaborativo, tecnológico, ético y humano.
Además de las mesas redondas, Genís Roca, experto en transformación digital, ofreció una ponencia sobre cómo los cambios tecnológicos, y en particular la IA, están redefiniendo el entorno empresarial y qué oportunidades generan para el sector de la asesoría. También expusieron en esta jornada Mª José Juanes, directora ejecutiva Plataforma del Tercer Sector; Rafael Suñer, CEO de Grupo SG; e Iker Beraza Pérez, vocal asesor Dirección General de Política Económica del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.
Fernando Nuñez, presidente de Honor de AECEM y presidente de Grupo Ibérica, clausuró el congreso destacando la figura del asesor para que las empresas puedan tomar buenas decisiones. “El asesor aporta criterio, ayuda a interpretar la realidad e introduce pausa”.
Esta jornada, que llega ya a su quinta edición, se consolida como una cita de referencia para asesorías y despachos profesionales que buscan adaptarse a un entorno cada vez más exigente y en constante transformación.