fbpx

La experiencia de los participantes en el Estudio sobre la salud y bienestar de la abogacía

Nuestra profesión es sedentaria, muy exigente y estresante

Tribuna

Durante las dos últimas semanas mi pulsera Fitbit me ha acompañado las 24 horas del día. La verdad es que me ha ayudado a darme cuenta de tres cosas: la primera que mi nivel de actividad está bastante por encima de la media dentro de mi gremio; la segunda que duermo pocas horas, aunque mi sueño sea de calidad y la tercera que controlo bastante mi estrés. Sin duda, tres apreciaciones muy positivas teniendo en cuenta que nuestra profesión es sedentaria, muy exigente y estresante.

Pero si yo hubiera participado en el Estudio sobre la salud y el bienestar de la abogacía hace un año y medio mis resultados habrían sido desastrosos. En septiembre de 2017 tomé conciencia de que para poder seguir ejerciendo mi profesión con calidad debía buscar la forma de cuidar mi cuerpo y mi mente, porque el estrés había acampado en mi día a día y era imposible gestionarlo. Empezar a hacer deporte, con cierto miedo y escepticismo, y controlar mi alimentación han hecho que a día de hoy vuelva a disfrutar de mi profesión que, aunque tiene puntas de estrés importantes las gestiono de forma más eficiente y con menos impacto en la calidad de mi vida y de mi sueño.

Carmen Pérez Andújar
Abogada, Consejera electiva del Consejo General de la Abogacia Española