La Asociación para la Defensa de la Marca (ANDEMA) alerta del incremento exponencial de la comercialización de camisetas falsificadas de selecciones nacionales, equipaciones deportivas y merchandising no autorizado coincidiendo con la celebración de grandes competiciones internacionales, como el Mundial de Fútbol de este año, y el creciente interés de los aficionados por adquirir productos oficiales.
La advertencia llega tras conocerse los últimos datos publicados por la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) con motivo del Día Mundial Antifalsificación, que ponen de manifiesto la enorme importancia que tiene el diseño en las decisiones de compra de los consumidores.
Según el estudio, el 73 % de los consumidores españoles está dispuesto a pagar más por productos mejor diseñados, una cifra que confirma el valor creciente de la creatividad, la innovación y la identidad de marca. Pero ese mismo valor que los consumidores otorgan al diseño en sus decisiones de compra se está convirtiendo, paradójicamente, en un acicate para el mercado ilícito de falsificaciones.
“Las grandes competiciones deportivas son también grandes oportunidades para los falsificadores. Cada vez que aumenta la demanda de camisetas oficiales y productos de las selecciones nacionales, proliferan canales ilegales de venta que perjudican a las marcas, a los fabricantes legítimos y a los propios consumidores”, afirma Gerard Guiu, director general de ANDEMA.
ANDEMA sigue insistiendo en que comprar una falsificación no es una decisión inocua. Los productos falsificados incumplen las normas de seguridad y calidad, poniendo en riesgo la salud y la seguridad de quienes los adquieren.
“El consumidor debe ser consciente de que cuando compra una camiseta falsificada no está adquiriendo una simple imitación barata. Está contribuyendo a una economía sumergida que perjudica la innovación, el empleo y la competitividad de nuestras empresas”, señala Guiu.
El diseño, motor de valor y diana de los falsificadores
Los nuevos datos de la EUIPO confirman que el diseño ha dejado de ser un atributo accesorio para convertirse en un factor determinante de la decisión de compra. En España, hasta el 76% lo valora especialmente en el sector del mobiliario y el 66% en moda y accesorios.
Los consumidores más jóvenes, de entre 18 y 24 años, son el segmento más sensible al diseño: ocho de cada diez afirman que influye en sus compras. Sin embargo, también son los más proclives a comprar productos falsificados de forma intencionada. La mitad de los españoles de esta edad admiten adquirir estos productos a sabiendas al menos una vez al año. España ocupa el segundo puesto entre los países europeos por volumen de falsificación intencionada, lo que hace de la sensibilización entre las nuevas generaciones una prioridad estratégica para ANDEMA
La disposición a pagar más por el diseño también describe el mapa de los sectores más atacados por la falsificación. Según la EUIPO, la industria de la moda y la confección registra pérdidas anuales de 12.000 millones de euros en toda la UE, mientras que bolsos, joyería y relojería acumulan otros 2.700 millones. En España, el impacto directo supera los 1.200 millones de euros al año en estos sectores. Solo en el sector de la confección, España pierde 1.000 millones de euros y más de 11.000 empleos al año a causa de las falsificaciones.
“España es un país de marcas, creatividad, deporte e innovación. Proteger estos activos es proteger nuestra capacidad para competir, generar riqueza y crear empleo de calidad. La lucha contra las falsificaciones es una responsabilidad compartida que requiere el compromiso de todos”, concluye Guiu.