CIVIL

La determinación de la responsabilidad en los accidentes de tráfico múltiples

Foro Coordinador: Eloy Velasco Núñez

Planteamiento

Planteamos la cuestión atinente a los casos de accidentes de circulación múltiples en cadena en los que, ciertamente, resulta complejo por la propia dinámica de siniestro, número de personas intervinientes y momentos simultáneos temporales en que acontece, deslindar con la claridad y nitidez suficiente, los sucesivos golpes habidos en cuanto si los mismos son independientes entre sí, o unos traen causa de otro precedente.

Por ello, suscitamos la duda acerca de cómo resolver el régimen de la responsabilidad en estos casos cuando ha habido un accidente en cadena, o en algunos casos han sido tres o cuatro los vehículos implicados, en el sentido de si se trata de analizar la primera causa del accidente colectivo o se trata de ir individualizando cada una de las conductas producidas analizándolas de forma y modo aislado.

 

Este foro ha sido publicado en el "Boletín Derecho de la Circulación", el 1 de marzo de 2014.

Puntos de vista

Enrique García-Chamón Cervera

Dentro de la obligación del respeto de la distancia que deben guardar los ve...

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Luis Alberto Gil Nogueras

En el tema de accidentes de tráfico en que haya varios vehículos implicados...

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Fernando Lacaba Sánchez

Ciertamente, en el terreno de la prueba de los hechos, en una colisión múlt...

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Manuel Perales Candela

El texto refundido de la Ley de Responsabilidad y Seguro en la Circulación d...

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Alberto Pérez Ureña

Habrá que estar al resultado de la investigación y a poder concretar cuál ...

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Esteban Solaz Solaz

Aunque en algunos casos excepcionales (que el vehículo se convierta en un ob...

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Luis Antonio Soler Pascual

La conducción constituye un hecho personal que deriva en la asunción de un ...

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Julio José Úbeda de los Cobos

Considero que los accidentes en cadena no son susceptibles de una solución d...

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Eloy Velasco Núñez

En principio, soy partidario de analizar individualizadamente las conductas p...

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Resultado

RESPUESTA APROBADA POR UNANIMIDAD

Nuestros colaboradores concluyen que:

1º.- Si la causa de la colisión en cadena es la falta de respeto a la distancia de seguridad por el último vehículo de la cadena, a éste se imputarán todos los daños.

2º.- Si el que ha sufrido los daños es el primer vehículo de la cadena y consta que se han producido previamente varias colisiones por alcance por incumplimiento de varios de los vehículos que forman la cadena de la obligación de respetar la distancia de seguridad, todos ellos responderán solidariamente.

3º.- Si el que ha sufrido los daños es uno de los vehículos posicionados en la parte intermedia y presenta daños en la parte anterior y posterior del vehículo, habrá que determinar si: i) la entidad de los daños en la parte anterior es desproporcionadamente superior a los que presenta en la parte posterior, será revelador de que primero impactó contra el vehículo que le precedía y después recibió el impacto en su parte trasera, por lo que se reducirá sensiblemente su indemnización en aplicación del criterio de la concurrencia de culpas; ii) la entidad de los daños de la parte anterior es de una magnitud aproximada a los que presenta en la parte posterior, revela que recibió el impacto del vehículo que circulaba detrás, el cual lo impulsó frente al que lo precedía pudiendo imputar al vehículo posterior la responsabilidad por todos los daños, tanto los de la parte anterior como los de su parte posterior.

4º. Lo habitual es que suelan coincidir más de una conducta imprudente. Generalmente en los choques en cadena hay un primer resultado fruto de una infracción, pero el resto de colisiones tienen lugar por un número indeterminado de infracciones relacionadas con la omisión bien de la diligencia o atención exigible o bien de la ausencia de la debida distancia de seguridad entre vehículos.

5º. Nos hallamos ante el fenómeno de la causalidad múltiple, pues cuando varios agentes contribuyen a causar un daño, su actuación conjunta puede crear un efecto sinérgico de modo que, el actuar de uno produjo idéntica acción en otro. Es por ello que, en este tipo de accidentes, la jurisprudencia no suele acudir al criterio de la inversión de la carga de la prueba, que, no opera en los casos de accidente de circulación por colisión de vehículos, al encontrarse los conductores en la misma situación y anularse las consecuencias de la inversión probatoria, debiendo quien reclama acreditar la prueba del contrario (art. 217.2 LEC, EDL 2000/77463).

6º. Adquiere a partir de ello, valor el criterio de la concurrencia causal pues es dable comportamientos antirreglamentarios concurrentes. Así, sin obviar la individualidad del comportamiento viario, en los supuestos de colisión en cadena, en un análisis causal, lo que apreciamos es una serie de causas conectadas o concatenadas de tal modo que la precedente influye en la subsiguiente como causa adecuada y relevante, juntamente con la más inmediata, en los resultados totales que comprende el hecho de que se trate.

Es con esta técnica que es dable compaginar la individualidad del comportamiento en el tráfico con la suma de comportamientos a la producción de un resultado final.

Así se produce cuando en una colisión en cadena, ninguno de los vehículos respeta la distancia de seguridad, salvo que la incidencia causal de uno de los conductores sea de tal magnitud que impida dar valor a tal infracción si, con independencia de ella, el resultado hubiera sido idéntico,

7º. Debe huirse de posicionamientos generalizadores como es limitar la responsabilidad al conductor del último vehículo afectado, ya que en ocasiones no tendrá relación alguna con los daños, o el total de los daños, de todos los que le precedían en la marcha. Habrá de indagarse, por tanto, sí hubo colisiones previas y sus consecuencias. Incluso, en algunas ocasiones cabría plantearse la corresponsabilidad en estas colisiones por alcance del vehículo que recibe el impacto, cuando previamente haya realizado una maniobra irregular y contraria a la normativa de aplicación, que haya tenido influencia en el siniestro o en el agravamiento de sus resultados

8º. Una recíproca colisión de vehículos no supone excepción alguna a la aplicación del principio de responsabilidad objetiva por el riesgo de la circulación que establece la LRCSVM 1995 en su art. 1, de modo que cada conductor responde del riesgo creado por la conducción de su vehículo, a menos que pueda acreditar la concurrencia de alguna de las causas legales de exoneración -caracterizadas en nuestra jurisprudencia como causas excluyentes de la imputación-.

9º. El criterio general que debe predominar en estos casos es que cada conductor ha de responder de los daños causados al vehículo contra el que colisiona (asumiendo la responsabilidad por los daños delanteros de su propio vehículo) debiendo individualizarse y analizarse cada una de las conductas producidas.

10º. En resumen, en el supuesto de una colisión en cadena en la que no se pueda determinar con concreción y en atención a los medios de prueba existentes, a quién corresponde la responsabilidad, resulta evidente, a mi modo de ver, que esta responsabilidad deberá afectar a todos aquellos que con su vehículo han colisionado a aquel que le precede, siempre y cuando no se pueda acreditar que consiguió detener la marcha antes de alcanzarlo, y que fue precisamente la acción imprudente del vehículo que circulaba tras él, el que propició que él alcanzara, tras ser primeramente colisionado por aquel al que le precedía.