El Consejo General de la Abogacía Española ha mostrado su preocupación por la "tendencia a la descalificación pública" y "ataques personales" contra profesionales y ha subrayado que "no se puede identificar a un abogado con su cliente o con la causa que defiende".
A través de una declaración institucional, la Abogacía defiende que "la libertad, la independencia y la seguridad en el ejercicio de la abogacía constituyen una garantía esencial del Estado de derecho".
"Solo allí donde los profesionales de la abogacía pueden desempeñar su función sin presiones, intimidaciones o injerencias, es posible asegurar la protección efectiva de los derechos y libertades de los ciudadanos", resalta.
Tendencia a la descalificación pública
Desde "los últimos meses", según advierte, "se ha intensificado una preocupante tendencia a la descalificación pública de profesionales de la abogacía mediante ataques personales en medios de comunicación, redes sociales e incluso desde el ámbito institucional, por el mero hecho de asumir la defensa de sus clientes".
E indica que la "preocupación" es compartida "en todo el mundo, donde otros organismos observan también un incremento de la estigmatización, las amenazas y las agresiones contra profesionales de la abogacía en distintos países".
"Conviene recordar un principio esencial de cualquier democracia: no se puede identificar a un abogado con su cliente o con la causa que defiende, porque este profesional no hace suyas las ideas, los intereses o la conducta de quien representa. Su misión consiste en garantizar que toda persona pueda ejercer su derecho a una defensa efectiva, con pleno respeto a la legalidad, a la deontología profesional y a las reglas del proceso", recalca.
Servicio público de asistencia jurídica gratuita
El consejo señala que es una "realidad" que "afecta a toda la Abogacía" y "especialmente a los que prestan el servicio público de asistencia jurídica gratuita y a los que intervienen en procedimientos de especial repercusión pública", agrega, porque "todos ellos cumplen una función constitucional imprescindible y merecen respeto y la protección institucional".
De ahí que inste a los poderes públicos y a la sociedad a "evitar cualquier discurso que identifique al abogado con su cliente o que lo descalifique por la causa que defiende".
"Proteger la independencia de la abogacía significa preservar el derecho de defensa, la igualdad ante la ley y el Estado de derecho. En definitiva, significa proteger los derechos y libertades de todos los ciudadanos", concluye.
De acuerdo a la información facilitada por Europa Press, el presidente de la Abogacía Española, Salvador González, ha insistido en que la independencia y la seguridad para los abogados en su desempeño profesional son "garantías esenciales" tanto para ellos como para proteger a los ciudadanos.
"Reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de la independencia de la profesión y reclamamos el máximo respeto hacia quienes la ejercen, rechazando cualquier identificación del abogado con su cliente o con la causa que defiende", ha indicado.